martes, febrero 22, 2011

¡VIVA LA VIDA Y MUERA LA MUERTE! CRÓNICA DE VECINDARIO SOBRE EDMOND BAUDOIN Y TROUB´S EN CIUDAD JUÁREZ

El pasado noviembre tuve un par de vecinos de excepción: Edmond Baudoin y Troub´s, dos grandes artistas de la bande desinée que vinieron a esta ciudad para escribir y dibujar un libro sobre la misma: Viva la vida. Lo que sigue es una muy extensa crónica de su estancia en la ciudad. Léanla sin prisas, que no volveré a colgar nada por lo menos en una semana. Viva la vida aparecerá dentro de poco en Francia. Esperamos con ganas tener este álbum en nuestra manos.

1. La llegada de los franceses

Poco antes del último verano me escribió mi amiga la periodista española Judith Torrea, quien mantiene un interesante blog donde cubre el parte de guerra diario en que vive esta desolada urbe: Ciudad Juárez, en la sombra del narcotráfico. Me preguntaba si podía proporcionarle la dirección y teléfono de unos confortables departamentos de mi barrio. Me explicaba que un amigo suyo, el artista francés Edmond Baudoin, iba a pasar una temporada en la ciudad realizando un cómic sobre la tristemente célebre Juaritos. Con entusiasmo, proporcioné a Judith todos los datos que requería para que ella se los remitiese a Baudoin. Yo había leído Ensalada de Niza (1999) y Arlerí (2008), ambas obras editadas por en España por Astiberri (en 2010 y 2009), y me entusiasmaba la idea de poder ayudar en lo que fuera posible a uno de los grandes artífices de la bande desinée más personal e independiente. Después me olvidé del asunto. El 14 de septiembre recibí en español el siguiente correo de Edmond Baudoin:

En casa con mi retrato al fondo

Estimado Ricardo Vigueras:


Dentro de pocas semanas seremos vecinos, ya que llego a vuestra ciudad entre el 7 u 8 de Octubre. Estoy muy contento por ello. Judith Torrea me habló de usted y me dijo que a usted le gustaban mucho las historietas. En mi viaje a Juárez seré acompañado por otro diseñador: Troub’s. Con este nombre puede acceder a su sitio Internet.

Mi idea es poder dibujar en las calles, si me lo permiten. Siempre que he hecho esto, las personas curiosas se acercan, ya que una persona que dibuja atrae la atención. En México en el 2008 también lo hice así, y resultó muy bien. A las personas que quieran les haré un retrato y como intercambio (cuando así lo deseen) les pediré que me hablen de sus sueños, sus aspiraciones, su proyecto de vida. Me gustaría con mi viaje a Ciudad Juárez poder hablar y mostrar la vida en esta ciudad donde se muere tan seguido por la violencia. Pero más detalles los podremos hablar cuando llegue, si usted está interesado en este proyecto, naturalmente.

En todo caso le digo hasta pronto.
Edmond Baudoin


Improvisando al son del blues

Edmond Baudoin y Troub´s arribaron a Ciudad Juárez el 12 de octubre. Lo hicieron por autobús desde Chihuahua, adonde habían llegado desde el DF tras recorrer algunas ciudades emblemáticas de México, y como siempre, tomando apuntes, realizando dibujos de los lugares por los que pasaban y entrevistando a los lugareños. El pacto entre Baudoin y los retratados era siempre el mismo: te cambio tu retrato a cambio de tus sueños. La noche del 13 de octubre Edmond y Troub´s cenaron en casa, y doña Maquila les obsequió con una de esas cenas pantagruélicas que ella acostumbra a ofrecer a las visitas. Entre ambos les ofrecimos también conversación y varias botellas de vino. A partir de entonces corrieron el vino y la amistad.

Un Baudoin inspirado por el blues

2. Edmond y Jean-Marc

Edmond Baudoin y Troub´s son autores de algunos cómics singulares dentro del panorama francés. Para Troub´s, Edmond es una especie de hermano de sangre, alguien con quien comulga ideológicamente, y la ideología es muy importante para ellos. Almas gemelas. No es de extrañar, pues en caso contrario no hubiera sido posible un proyecto a cuatro manos como Viva la vida. Dos cerebros y cuatro manos trabajando en equipo.

Edmond Baudoin nació en Niza en 1942 y pronto se volcó en el dibujo, pasión que compartía infatigablemente con su hermano mayor, Piero, verdadero guía espiritual durante los primeros años de Edmond. Pero ambos nacieron en el seno de una familia devastada por las duras condiciones de vida de la posguerra mundial, así que la infancia de los Baudoin fue una infancia sin tebeos. Esta época de su vida ya la ha contado Baudoin en su libro Piero (1998; Astiberri, 2007), y por ello mismo no resulta desconocida. El padre de Edmond y Piero, de profesión contable, no era precisamente afecto a las artes, como tampoco lo fue la madre de ambos, que no concedía ninguna importancia a la pulsión artística de sus niños y consideraba aquellas muestras de talento como material perecedero cuyo destino lógico sólo podía ser la papelera. Edmond comienza a emular a Piero, y dibuja en la parte posterior de los dibujos que Piero va dejando tras de sí mientras la mamma Baudoin recopila y arroja al cubo de la basura. Es por esto que Edmond Baudoin no conserva ninguna muestra de aquella época de formación. Irónicamente, Piero pareció tener más suerte que Edmond: enfermo de los pulmones, los padres permitieron que Piero pudiese entrar en la Escuela de Arte mientras Edmond tuvo que conformarse con prolongar el destino paterno y estudiar contaduría. La experiencia no resultó ser tan provechosa para Piero, quien, desengañado de los profesores y de una tendencia grosera hacia la pintura abstracta de la peor calaña, acabaría por confesar a su hermano que las escuelas de arte no eran
más que pura mierda. Hoy, Piero Baudoin viaja por todo el mundo para diseñar el interior de grandes hoteles.

Las tertulias de los miércoles según Baudoin

Al cumplir 30 años Edmond Baudoin abandonó su puesto de contable en un palacio de Niza al considerar que la vida sin dibujar todos los días no merecía la pena ser vivida. Durante la siguiente década se daría de dentelladas con la existencia cotidiana, conocería la miseria, pero también la felicidad. Fue el comienzo de una sustanciosa carrera de más de medio centenar de libros.

Jean-Marc Troubet, quien firma sus álbumes como Troub´s, nació en 1969 y se ha formado artísticamente en escuelas de Toulouse y Angoulême. Comenzó la publicación de álbumes en
1994 y es, al menos, autor de once libros. Troub´s se considera principalmente un hombre del campo, un amante de la naturaleza y de los animales a los que ha dedicado algunos de sus libros (aunque detesta a los perros, sí ha dedicado una obra a las vacas en 2000 y otra a la evocación de su primer gato en 2007, que constituye su última obra publicada). La autobiografía es la vertiente fundamental de la obra de Troub´s, bien al ahondar en sus experiencias de vida en Francia, o bien al viajar intensamente por el mundo para recopilar sobre el papel sus aventuras y emociones ante los lugares que visita y las personas que allí conoce. Dentro de esta vertiente, que vincula a Troub´s con el cómic periodístico o de realismo social al estilo de Joe Sacco, destacan sus obras Troub´s en China (2006), Walkatju (2003) sobre sus andanzas en Australia, o Manao Sary sobre Madagascar (2001). La herramienta más importante de Troub´s son los cuadernos de viaje, donde dibuja constantemente y desde los cuales traslada a la obra definitiva sus retratos
de lugares, personas, paisajes o ambientes.

La historia de Elpidia (de Viva la vida)

El motor principal de las respectivas obras de Baudoin y Troub´s es el individualismo y el humanismo. Individualismo para vivir la vida intensamente y reflejarla en sus distintas obras, y humanismo a la hora de desear comprender otros países, otras culturas y otras gentes y de querer reflejarlos en sus obras. En el centro de esa visión de aliento universalista se halla cada uno de ellos como testigos de un mundo confuso en permanente evolución. Su mirada es la del hombre que intenta explicar el mundo y explicarse a sí mismo a través de él. El estilo de dibujo de ambos está más próximo a la caricatura y al impresionismo que a la representación realista, y su obra no podría haber nacido y madurado sin la ruptura que se dio en Estados Unidos a través del cómic underground que se fue transformando hasta convertirse en lo que hoy se conoce como cómic indie y que ha hecho del polémico y resbaladizo concepto de novela gráfica su tótem particular. Si bien a Edmond Baudoin le tocó vivir el ocaso de las grandes revistas francesas, en las que llegó a colaborar (como Pilote, Metal Hurlant o Circus), su obra más importante llegó tras la muerte de las cabeceras más legendarias, con la importancia que el cómic ha desarrollado en Europa y Estados Unidos y con su progresiva asimilación cultural con el libro de arte y la literatura. El movimiento de la editorial L´Association fue fundamental para ayudar a transformar el panorama del cómic francés por su frescura, originalidad y madurez en los contenidos. En Estados Unidos se produjo una parecida progresión de la mano de editoriales como Fantagraphics, donde autores como Joe Sacco, Los Bros Hernández, Chris Ware o Daniel Clowes, entre otros, eran abanderados por dos grandes veteranos del medio que redefinieron el cómic para el siglo XXI: Will Eisner y Art Spiegelman. En Francia este destacadísimo papel de padre padrone corresponde precisamente a Edmond Baudoin.

Conversando con Baudoin

3. La culpa fue de Bolaño.


El germen de Viva la vida surgió tras la lectura que hizo Baudoin de la novela de Roberto Bolaño, 2666. Esta obra llena de coraje y ambición, que consumió los últimos meses y días del escritor chileno, es una de las primeras obras maestras de la literatura del siglo XXI. Se trata, además, de una novela seminal, pues su influencia en el mundo literario hispanoamericano, francés e inglés ha comenzado a dar frutos en forma de otros libros y otras obras de arte, como es el caso de Viva la vida. La lectura de 2666, que gira en torno a los crueles y misteriosos asesinatos de más de 400 mujeres en Ciudad Juárez, fue el revulsivo principal que atizó a Edmond a tomar los pinceles y hacer las maletas. Más tarde, durante el festival de Angoulême, Edmond coincidió con Troub´s y le propuso visitar Ciudad Juárez para escribir y dibujar un cómic sobre esta ciudad fronteriza. Gracias a una beca del gobierno de Francia, el viaje y la estancia estaban resueltos, pero ¿a dónde iban a llegar en Ciudad Juárez? Como he dicho antes, el eslabón resultó ser Judith Torrea, así que durante más de un mes pudimos convivir con Edmond y Troub´s.

Edmond Baudoin, Alberto García y Troub´s

Durante la primera noche, el original de Viva la vida durmió en mi casa. Se trata de un gran álbum forrado con tela negra sobre cuya portada puede leerse el título de la obra escrito con pintura blanca y pincel (ahora son tres volúmenes de idénticas características). Antes de la cena, mientras compartíamos una botella de vino, Baudoin se sentó a mi lado como un hermano mayor y comenzó a leerme una a una todas las páginas que había dibujado hasta esa noche. Se trataba del prólogo de la obra, aquel donde se narra el encuentro en Angoulême entre Edmond y Jean-Marc, tras lo cual cada uno de ellos escribe y dibuja una pequeña obertura donde reflexiona sobre el concepto de frontera. Para Edmond y Jean-Marc las fronteras dibujan siempre la tragedia del hombre contemporáneo, pero también su comedia. Jean-Marc conoce bien la frontera entre España y Francia, ese pequeño mundo de contrabandistas de tabaco y de prostitución. Edmond nació en Niza, en la frontera con Italia. Ambos son fronterizos de corazón, aman las fronteras y tienden hacia ellas como el gato persigue al ratón. Hablábamos casi siempre en “interlingua”. Edmond habla un poco de español y bastante italiano, mientras que Jean-Marc se desenvuelve mejor en inglés. Delante de Edmond nos expresábamos en una mezcla de español, francés e italiano. A solas, con Jean-Marc fluctuábamos continuamente entre el español y el inglés. No hubo mayores problemas para entenderse porque el primer entendimiento entre los recién llegados a Juárez y nosotros ya se había producido. Cuando no existe voluntad de entenderse, ni en el mismo idioma se consigue el entendimiento. Nos intercambiamos teléfonos.

Pobresor Gafapasta, Baudoin y Elpidia

Al día siguiente los visité en el departamento para devolverles el original. Me levanté temprano para pasar un buen rato leyéndolo detenidamente. Puesto que necesitaban escanear las fotocopias del original para enviar avances a Francia, les ofrecí mi escáner para ello. El departamento no estaba mal: dos dormitorios y una larga barra en la cocina-sala-comedor. Jean-Marc ocupaba una mesa de obra y Edmond dibujaba de pie sobre la larga barra comedor. Edmond Baudoin dibuja de pie, al igual que de pie come sus alimentos. Otro día me explicaría que dibujar y comer de pie le resultan más benignos para su columna. Desde el amplio balcón se dominaba buena parte de la ciudad y preside el paisaje la ominosa advertencia pintada sobre las montañas (y que no podía faltar en cierto momento de Viva la vida): "La Biblia es la verdad. Léela". Jean-Marc me ofreció un café mientras Baudoin dibujaba incesantemente. A veces dibujaban sobre cuadernos, recortaban y luego pegaban sobre el original de Viva la vida. Es lo más que llega a intervenir la tecnología en la gestación de su obra: fotocopia, tijeras y pegamento. Pintan con pincel y rotulan ellos mismos sus textos. Cuando estaban fuera, Edmond usaba un rapidógrafo, y Troub´s un Pentel de punta gruesa. Detestan las fuentes personalizadas, para ellos un cómic es una totalidad orgánica sobre la cual la máquina debe intervenir lo menos posible. Se levantaban muy temprano (alrededor de las seis de la mañana) y comenzaban a trabajar. Jean-Marc ama su oficio de dibujante de cómics itinerante y viajero, pero aún así parece que Edmond le gana. Jean-Marc no pudo dejar de reconocer que Baudoin es una máquina de dibujar, que su obsesión y compromiso llegan a tal grado que dibujar y vivir son la misma cosa: todo aquello que no tenga interés en ser dibujado no merece ser vivido. En otra ocasión Troub´s me confesaría que él es un artista más disperso y soñador, en ocasiones un poco perezoso para iniciar el trabajo de cada día. La máquina de producir que es Edmond Baudoin constituyó para él un revulsivo, le extrajo de su letargo y le forzó a dibujar intensamente, a todas horas, en todas partes.

Charlando con Troub´s

Nuestra función durante la estancia de Baudoin y Troub´s fue la de intentar ser buenos vecinos sin resultar pesados. Al fin y al cabo no estaban solos en la ciudad. La beca del gobierno francés les mantuvo en permanente contacto con la Alianza Francesa de Ciudad Juárez. Pero como buenos vecinos que intentamos ser, con frecuencia les invitábamos a casa a cenar, les llevábamos a algún restaurante o les invitábamos a fiestas. Fue así como poco a poco, a través de nuestras amistades, se fueron rodeando de un círculo de personas que confluyeron en su estancia en Juárez de forma recurrente y que se convirtieron en protagonistas de Viva la vida: periodistas, activistas sociales, profesores, poetas, actores, dibujantes de cómics, fotógrafos, estudiantes… A través de toda esa maraña de gentes diversas fueron no sólo conociendo la brutal realidad de una ciudad de triste nombre, sino también una insoslayable realidad: existen pocas ciudades más generosas y acogedoras que Ciudad Juárez. Incluso hoy, cuando la ciudad no es más que los escombros de la ciudad bulliciosa y picante que un día fue, Juárez es para quien cae en ella con buen pie como un buen árbol que proporciona buena sombra. Durante un mes, la calle en que
habito se volvió una especie de centro neurálgico donde todos estábamos pendientes de los moneros que vivían en el ático de los departamentos. Edmond y Troub´s se alimentaron de todo y de todos como nosotros nos alimentamos de ellos (sobre todo yo, que siempre intentaba tirarles de la lengua en cuanto al panorama del cómic francés y sus gustos personales). Los sábados, cuando ellos no tenían algún compromiso, cenábamos en casa y veíamos alguna película mexicana que pudiera ilustrarles sobre la realidad del país a la luz de una conversación: El violín (Francisco Vargas, 2006) y El infierno (Luis Estrada, 2010) fueron las elegidas. El infierno es una recreación a veces melodramática, a veces chusca y finalmente trágica, del desmoronamiento que sufre México embarcado a fuerzas en una denominada “guerra contra el narco”, eufemismo con el que se quiere ocultar una guerra civil en toda regla. Nuevo modelo de guerra civil, guerra civil del siglo XXI, pero guerra civil al fin y al cabo. Esta película impresionó mucho a Edmond, que no podía comprender cómo Elpidia y yo (y en menor medida Troub´s) asistíamos a ese grand gignol de la siniestra realidad mexicana entusiasmados por lo que veíamos y por nuestras propias carcajadas. Edmond quizá no comprendía que cuando cualquier día, en cualquier momento y lugar, puedes ser asesinado sin que tu muerte pueda tener la mayor consecuencia, la contemplación de esa misma realidad filtrada a través del arte y de todos sus valores simbólicos resulta enormemente catártica.

Con Troub´s

4. Entre copas y balas.


Casi todos los miércoles nos acompañaban a las reuniones que un grupo de cuates tenemos en casa de unos u otros. Somos los que quedan del taller de novela que Élmer Mendoza (fuente de inspiración de La reina del Sur, de Pérez-Reverte) vino a impartir hace casi dos años y del que han sido producto varias novelas sobre Ciudad Juárez. Hay dos condiciones para poder asistir: llevar una botella de vino y un texto de creación propia, por lo general el capítulo de una novela o un relato. Lo hacemos en la víspera de un día laborable para que la cata de caldos no se convierta en pachanga y melopea, pero es indudable que durante la estancia de nuestros amigos de Francia las reuniones subieron un poco su nivel de festividad. De estas reuniones también quedó constancia en Viva la vida, donde aparecemos retratados al calor de las palabras y de las copas compartiendo con Edmond el famoso sueño, condición sine qua non, para aparecer en el libro. Durante una de aquellas reuniones en mi casa, cuando los ánimos ya se habían caldeado un poco, Edmond solicitó que pusiese algo de música, así que copa en mano y entre los acordes de mis mejores discos de blues (música que fascina especialmente a Baudoin) comenzó a improvisar vertiginosamente sobre un puñado de cuartillas, una práctica que Edmond aprecia especialmente y a la que recurre frecuentemente en sus simpáticos perfomances, como el que dio en la Alianza Francesa.
Elpidia y yo con Baudoin, Miguel Ángel Chávez, su esposa Laura y Troub´s

El día de muertos Elpidia y yo les condujimos al Panteón para que pudieran ver las tradicionales celebraciones que tienen lugar en los cementerios mexicanos. Lejos de verse como festividad, es un día de luto insoportable incluso para quienes no tenemos muertos a quienes honrar en una tumba. El deterioro extremo de los panteones de Juárez, donde los muertos reposan en tumbas literalmente sepultadas bajo montañas de escombro y basura fue una experiencia desconsoladora de la que en el libro quedó al menos una página.

Edmond y Troub´s no son teóricos del cómic, sino artistas. Su posicionamiento ante el arte y el cómic es ético, un producto de su vitalismo. Si leyeran muchos cómics no tendrían tiempo de producirlos. La obra de Baudoin es extensa porque es prolongación de vida, es la obra de alguien que vive la vida dibujándola, explicándosela con ese pincel que carga a todas partes y que moja continuamente en un estrambótico tintero con forma de pipa de pirata de la Isla de la Tortuga. Para ellos el cómic es un vehículo de reflexión sobre la vida, un viaje quizás geográfico, pero sobre todo de introspección, de posicionamiento ante el mundo que examinan.

Edmond y Troub´s en Angouleme (de Viva la vida)

Poco a poco Viva la vida fue creciendo ante nuestros ojos. De vez en cuando Baudoin o Troub´s, y con mayor frecuencia los dos, se presentaban en casa para mostrarnos la evolución de la obra. Sobre todo, es a Edmond a quien le gusta sentarse a tu lado y leértela mientras la adorna con sus numerosos comentarios. De una visita a la maquila donde trabaja Elpidia salieron cuatro páginas muy interesantes que ellos nos cedieron (y que yo traduje al español) para participar también en un proyecto lanzado desde el taller de Élmer Mendoza: un libro de creación literaria sobre la industria maquiladora. Aquel fue el día en que un autobús repleto de obreros fue rafagueado por un misterioso comando armado mientras regresaban del trabajo. En Juárez hay sorpresas muy crueles cuando regresas a tu hogar: cuando crees que tus penas han terminado con el fin de la jornada laboral, encuentras la muerte o la tragedia que te recibe en la puerta de tu casa. No es ya inverosímil, ni sorprendente, que una mujer vuelva a casa y encuentre muertos a sus padres junto a su marido y sus hijos. A todos los que le daban un sentido a esa existencia precaria en la que sobreviven multitudes y que hace tolerable el infierno en vida. Pero el Infierno es un territorio en perpetua construcción y expansión, lucrativo para cárteles y gobiernos, como muestra la película El infierno que constituyó el fenómeno del año pasado en México. Baudoin tiene una voz crítica ante el mundo que se despliega incluso en la misma Unión Europea. Para él, no existe desconexión real entre lo que sucede en Juárez día tras día y las reformas laborales que tienen y tendrán lugar en España, en Inglaterra o en Francia. Tampoco se hallan desconectadas de la pérdida de libertades civiles, ni de las consecuencias siniestras a las que nos conduce esta Crisis Mundial que dejará pocas cabecitas sobre los hombros. Como él se pregunta y a continuación se responde: “¿Por qué Suiza es la paz? Porque hace que el mundo esté en guerra”.

Florence Cassez, ¿una víctima francesa del sistema judicial mexicano? (de Viva la Vida)

Dos personajes recurrentes hacen de Viva la vida un libro más humano y más simpático: Elpidia y Miguel Ángel Chávez. Ellos conceden a esta obra un tono que se aleja de las estridencias de la crónica roja para proporcionar un remanso de ternura y de humanidad a veces humorística. Tanto Elpidia como Miguel Angel sobrevivieron al derrumbe de sus vidas. En el caso de Elpidia al encontrar, lejos de la maquila, precisamente en la literatura, una forma más rica y compleja de desentrañar las desgracias de la miseria. Unas cuantas metáforas pueden decir mucho más que los más prolijos y documentados volúmenes de sociología. Con frecuencia vemos que los periódicos no informan de nada, que sólo son un escaparate de monstruosidades donde nada se explica, como tampoco luego se averigua ni se hace justicia. Edmond pidió a Elpidia que le escribiese la historia de su vida y luego la transformó, con su estilo poético característico, en tres hermosas páginas que no sólo explican el alzamiento de un ser humano, sino que podrían ser, en cierta manera, la crónica de una hipotética y futura redención de la ciudad. La niña que vivía al lado de un cementerio (de aquel precisamente visitamos durante el Día de Muertos) y se
convirtió en una mujer dueña de su destino, o como lo expresó bellamente Baudoin: en la mujer que quería ser Ella Misma.

Las fronteras previas de Troub´s (de Viva la vida)

Miguel Ángel Chávez les paseó más por los antros de Juárez, por los tugurios que son al mismo tiempo refugio de borrachos sin redención y lupanares poblados de almas femeninas y seráficas. El mundo simbólico de Salón México (Emilio Fernández, 1948), película sentimental y radiografía de un país que ha mutado hasta convertirse en El Infierno, convertido en carne y realidad. Miguel Ángel, quien hace dos años sobrevivió a una embolia y a un estado de coma, es uno de los periodistas de más larga trayectoria en Juárez.

Poeta reconocido, tiene una novela lista para ser publicada sobre la situación que vive la ciudad. Una novela llena de horror, pero también de humor, de picaresca. El mismo Miguel Ángel Chávez es la encarnación de un pícaro, y gracias a él conocieron lugares infernales y divertidos de los que Troub´s dejó tres páginas formidables, de gran fuerza visual y descriptiva. Cuando en uno de aquellos antros Baudoin y Troub´s comenzaron a dibujar a los presentes, la clientela se abalanzó divertida y emocionada sobre ellos. Los ríos de tinta china se fundieron con los de alcohol, y la sangre no tuvo cita con ellos aquella noche. Muchos de aquellos individuos, indeseables y cochambrosos, hubieran recurrido a la violencia por culpa de una foto tomada sin su permiso, pero todos se entusiasmaron como niños cuando se vieron retratados por los pinceles de Edmond y de Jean-Marc.
Las mujeres de la maquiladora, por Baudoin (de Viva la vida)

5. El silencio y la música.

A Edmond Baudoin le gusta llevar a cabo performances, donde al son de la música comienza a dibujar y a componer imágenes que llegan a su mente para ser plasmadas en grandes paneles constituidos por folios comunes. Tal fue el caso de un performance que llevó a cabo el 12 de noviembre, a las cuatro y media de la tarde, en la Alianza Francesa de Juárez, donde fue acompañado musicalmente por el propio Troub´s y por Almitri, un excelente músico local. Daba gusto ver a Baudoin desenvolverse sobre aquellos murales pintando lo que en un principio parecían retazos sueltos y poco a poco se transformaban en un universo singular. Puede verse aquí.



Los performances, más allá de cuanto puedan tener de espectáculo, tienen el encanto de ver al artista en cuanto creador desenvolverse en pleno proceso de creación. Estamos acostumbrados a recibir la obra de arte como un objeto definitivo, pero pocas veces podemos ser testigos del espectáculo que en sí mismo puede constituir el artista (sobre todo si se trata de una saeta en acción como Baudoin) en el proceso de creación, que suele ser por lo general un acto íntimo, de recogimiento y meditación.


Baudoin explica el arte "sin música" y "con música"

Su último performance, de naturaleza muy distinta, fue la víspera de su partida de la ciudad, en la Librería Universitaria. Bajo el título de Juárez: su gente y sus sueños, y después de una breve presentación de la trayectoria de ambos por mi parte, Edmond explicó a los asistentes por qué estaban en Juárez:

―La confrontación entre vida y muerte está próxima en Juárez, y en todas partes del mundo es conocida como ciudad de muerte. Pero nosotros buscamos la vida en Juárez. Juárez es el futuro y el laboratorio del mundo. Todos miran hacia Juárez. Sarkozy mira a Juárez. Aquí se ensaya el futuro del mundo. Esta frontera es la frontera del mundo.

Alguien les preguntó si había cambiado su percepción de la famosa ciudad durante el mes que han vivido en ella.

―Antes de llegar aquí teníamos miedo ―contestó Troub´s―. Por lo que habíamos leído y también por todas las advertencias que nos hacían en el DF, donde nos aseguraban que era muy
peligroso. Aquí cambió nuestra visión, pero para eso hemos necesitado hacer un libro sobre ello. En África la vida es más complicada y peligrosa. Todo el mundo puede matar por nada. Con las propias manos. La gente tiene hambre, aquí no hemos visto un hambre semejante.

Edmond Baudoin se tomó un tiempo para compartir con todos los asistentes las páginas dibujadas de Viva la vida, que iba proyectando sobre una pantalla. Para él, la música es el motor del arte:

―Todo en la vida tiene una música: el amor, el niño, el viejo... Con un pincel es más fácil encontrar la música. El pincel es el violín. Lo primero es estudiar la técnica del dibujo, la técnica es importante para el escritor, para el músico, para el pintor... Existe un dibujo que es técnico, pero carece de música... ―dibujó un caballo con trazo lineal―… Y otro que sí contiene la música.

Roberto Bolaño, por Baudoin (de Viva la vida)

Y entonces dibujó un caballo con trazo más suelto, con pincel, lleno de relieves y de diferencias de grosor; luego imitó con sonidos lo que es arte y lo que no es arte: al arte lineal le atribuía un sonido monótono, mientras que al dibujo artístico le adjudicaba características sonoras y musicales.

―En dibujo ―culminó a explicar Edmond mientras dibujaba un rostro femenino “sin música” y a continuación lo concluía “con música”― el silencio es la blancura de la página, mientras que el trazo de tinta es el sonido. Cuando el sonido atraviesa la blancura y la modifica, eso es la música. La música está en la página antes del trazo, pero hay que encontrarla dentro de la blancura.

Por fin, no pudo faltar la pregunta obligada, la que le plantearon los soñadores soñados en el libro Viva la vida: ¿Y cuál es el sueño de Edmond Baudoin y de Troub´s? Ambas respuestas fueron concisas y veloces, pues sintetizaban a la perfección la personalidad y la obra de cada uno de ellos. Troub´s respondió: “Continuar viviendo”. Edmond tampoco se lo pensó mucho: “Amar un poco más”.

Sueños de obreros de la maquiladora, por Baudoin (de Viva la vida)

Concluido la presentación de avances de Viva la vida nos retiramos a casa para degustar de una cena y unas copas de vino. Nos acompañaron algunos de nuestros amigos, amigos también que Edmond y Troub´s hicieron durante su estancia en la ciudad maldita y que se pasean por las páginas de Viva la vida. Saco de mi biblioteca un ejemplar de Arlerí y me lo dedica. Lo muestro a los demás asistentes. Baudoin es un amante del amor, como aquel personaje de la película de Truffaut que se deleitaba explicando que las piernas de una mujer son como el compás que hace girar al planeta bajo sus pies. Un amante del amor no podía comprender que en Juárez se practicase el exterminio sistemático de mujeres. ¿Cómo podía ser esto posible? Se preguntaba atónito al finalizar 2666. Yo no sé si Edmond encontró durante este mes la respuesta, pero la ciudad que conoció es una ciudad en estado de guerra donde los feminicidios, pasados y presentes, se han diluido hasta parecer sin importancia en una realidad de genocidio cotidiano, constante, imparable... Aquellas cuatrocientas mujeres que espantaron al mundo a finales de la década de los noventa y durante los primeros años del siglo XXI no fueron más que el aperitivo antes de un gran banquete.

―El problema son los hombres débiles, no los fuertes ―me aseguraba Edmond.

No podía hacer menos que darle la razón. Lo más opuesto al feminismo no resulta ser el machismo, sino la misoginia: el sentimiento de cobardía, temor y finalmente odio de quienes tienen miedo de las mujeres y sólo sueñan con su aniquilación si éstas no pueden ser sometidas.
Los demás personajes de Viva la vida emprendieron la retirada hacia sus hogares y nos quedamos a solas los cuatro. Mientras tomábamos una última copa de vino, Edmond me regala y
dedica su libro El viaje, en edición de Astiberri. Me pide que le haga llegar mi opinión. Me llena de alegría descubrir que se trata de su propio ejemplar, que ha viajado con él desde París y ahora, viajero y manoseado, descansará junto a otros hermanitos suyos en mi tebeoteca. De pronto se me ocurre una última pregunta:

―¿Y si el libro pudiese soñar? Si Viva la vida pudiese soñar, ¿cuál sería el sueño de Viva la vida?
Guardamos silencio durante un momento, hasta que Edmond responde.

―Si Viva la vida pudiese soñar, soñaría con editarse en español, ser presentado en México y que a esa presentación acudiesen todos los personajes que aparecen en él.

Guardamos un último momento de silencio. Sin duda es un bonito sueño.

Y entonces se levantaron y se fueron.

*

Cuando Edmond y Troub´s regresaron a México, después de pasar unos días en la Sierra Tarahumara, se reunieron con Paco Ignacio Taibo II y le mostraron la obra terminada. El video del encuentro lo pueden ver clicando aquí abajo.


7 comentarios:

burmana dijo...

excelente la nota con edmond baudoin y Troub's, conocí dos grandes.-El libro ya salió publicado? es necesario que se publique en español.-

El Pobresor Gafapasta dijo...

Buenas noticias, Burmana:

En abril sale en español, en México (edita Sexto Piso) y en España (edita Astiberri). En septiembre aparecerá en Francia.

Tenemos motivos para alegrarnos.

Saludotes.

burmana dijo...

Gracias profesor Gafapasta, por contestarme, dicho sea de paso le comento que me gusta mucho su blog, porque aprendo muchas cosas.-Soy fanatica de los comics y espero comprar el libro de Baudoin y Troub's, ya que acá llegan comics de Astiberri.-Saludos desde Argentina.-

El Pobresor Gafapasta dijo...

Gracias, Burmana, por ser visitante de este blog. Me alegro de que puedas conseguir el Viva la vida en Argentina. Yo soy fanático de Oesterheld y de Robin Wood. Por cierto, me trajeron el otro día la edición mexicana de El eternauta (edición original), con una preciosa portada de Alderete.

¡Un saludote hasta la maravillosa Argentina, tierra de grandes cómics!

Anónimo dijo...

Al principio empeze a leer y dije: "No tengo tiempo para acabarlo ahi para despues". Bueno acabo de terminarlo todo con todo y los videos que son de muy buen gusto y de buen feeling.

Mi querido profesor Gafapasta no se por donde empezar, te cayeron en tu casa personas muy interesantes pero sobre todo personas que pocas veces la vida nos comparte.

No cabe mas que admirar como el Universo tiene estos hijos que sin duda alguna hacen que todo funciones, todos los demas nos banamos con la sensibilidad artistica y amor de estos seres humanos que llegaron a Mexico.

Me parece que gracias a personas como ellos uno se da cuenta que todos somos uno y que el mundo tiene muchas maneras de expresarse. Eso si, el video de su performance impregno en mi alma algo que jamas podre olvidar, se me pararon de punta los bellitos y una que otra lagrima corrio por mi mejilla.

Un gran abrazo lleno de felicitaciones porque lograste plasmar con tus palabras un mensaje profundo lleno de amor y arte que pocas veces un ser humano logra leer. Puedo decir con toda honestidad que en tu carrera artistica como escritor llegas cada vez mas lejos en el punto de tu climax. Las palabras que lei se me derretian como miel en la boca.

Edmond Dantes [Exiliado de Juarez por amor]

El Pobresor Gafapasta dijo...

Querido Félix/Edmond:

Gracias por tus palabras. Sin duda fue toda una experiencia conocer y tratar a Edmond y Jean-Marc. El mes que viene saldrá el libro, y ojalá puedas hacerte con un ejemplar.

Un abrazo de otro exiliado por amor.

anabande dijo...

que suerte haberte encontrado, ver aquí a Elpidia me hace ilusión, acabo de leer por fin el libro y bueno, reconozco que ya antes de abrirlo estaba totalmente entregada a su causa, sigo hace mucho a Elpidia, echo de menos más textos suyos, es una escritora maravillosa y la labor de difusión que hace en su blog desde la tranquilidad y la objetividad son un auténtico regalo, seguid y enhorabuena, fuerte abrazo desde Vigo, España.