Válgame, por eso no cae ni una liebre en mi trampita. A mí me dan ganas de decirles "labios que se toquen entre sí no vana andar tocando los míos." Reconociendo que, como dijo otro célebre borracho, "es verdad soy un payaso, pero qué le voy a hacer..."
Bebamos, pues, hasta caer al suelo, Don Melón, para librarnos de tan infaustos labios. Y hablando de liebrecitas, mi buen don, ¿dónde anda Doña Endrina?
"Los labios que toquen el licor no tocarán los nuestros".
ResponderEliminarsaludos tardios, pero con afecto, ahi nos ponemos de acuerdo. microman
ResponderEliminarVálgame, por eso no cae ni una liebre en mi trampita. A mí me dan ganas de decirles "labios que se toquen entre sí no vana andar tocando los míos." Reconociendo que, como dijo otro célebre borracho, "es verdad soy un payaso, pero qué le voy a hacer..."
ResponderEliminarBebamos, pues, hasta caer al suelo, Don Melón, para librarnos de tan infaustos labios. Y hablando de liebrecitas, mi buen don, ¿dónde anda Doña Endrina?
ResponderEliminarUn saludote.