miércoles, junio 24, 2009

CINCO AÑOS



Tenía que haber insertado esta entrada el día 1 de junio, pero como todos los finales de semestre, éste ha sido un lío bastante especial. Aunque teóricamente ya estoy de vacaciones, sigo trabajando en tareas atrasadas. Hasta el lunes, en que comeré cacahuetes de bolsa y beberé charco on the rocks. Bonita la letra de la canción, ¿no creen? Aquí les endilgo las lyrics, para que practiquen su inglés gracias al Pobresor Gafapasta. Ah, Bowie... ¡Cómo me gustaban en la adolescencia sus discos Space Oddity y el de Ziggy Stardust!

Pushing thru the market square, so many mothers sighing
News had just come over, we had five years left to cry in
News guy wept and told us, earth was really dying
Cried so much his face was wet, then I knew he was not lying
I heard telephones, opera house, favourite melodies
I saw boys, toys electric irons and t.v.s
My brain hurt like a warehouse, it had no room to spare
I had to cram so many things to store everything in there
And all the fat-skinny people, and all the tall-short people
And all the nobody people, and all the somebody people
I never thought Id need so many people

A girl my age went off her head, hit some tiny children
If the black hadnt a-pulled her off, I think she would have killed them
A soldier with a broken arm, fixed his stare to the wheels of a cadillac
A cop knelt and kissed the feet of a priest, and a queer threw up at the sight of that

I think I saw you in an ice-cream parlour, drinking milk shakes cold and long
Smiling and waving and looking so fine, dont think
You knew you were in this song
And it was cold and it rained so I felt like an actor
And I thought of ma and I wanted to get back there
Your face, your race, the way that you talk
I kiss you, youre beautiful, I want you to walk

Weve got five years, stuck on my eyes
Five years, what a surprise
Weve got five years, my brain hurts a lot
Five years, thats all weve got
Weve got five years, what a surprise
Five years, stuck on my eyes
Weve got five years, my brain hurts a lot
Five years, thats all weve got
Weve got five years, stuck on my eyes
Five years, what a surprise
Weve got five years, my brain hurts a lot
Five years, thats all weve got
Weve got five years, what a surprise
Weve got five years, stuck on my eyes
Weve got five years, my brain hurts a lot
Five years, thats all weve got
Five years
Five years
Five years
Five years

miércoles, junio 17, 2009

ANGEL DE LA CALLE EXPONE

Los carteles de Angel de la Calle para la deleitosa Semana Negra de Gijón forman parte de la generosa leyenda con que cuenta este maravillosa cita literaria, tebeística, culinaria y musical que organizan Paco Ignacio Taibo II y el mismo Ángel de la Calle. Ahora Ángel expone los originales de estos carteles. A partir del 22 de junio.

jueves, junio 11, 2009

LAS DAILIES DEL TARZÁN DE FOSTER

Hace pocos días concluí la lectura del libro Hal Foster, Príncipe de ilustradores, que firma Brian M. Kane. Es un buen trabajo, un ameno y muy documentado repaso a la vida y obra del legendario artista, una de las piedras angulares de la época dorada del cómic de prensa estadounidense. No tiene la enorme calidad de la obra de Manuel Caldas, Foster y Val (Dolmen, 2007), y sobre todo, no tiene esa calor apasionado que Caldas demuestra en cada uno de los capítulos que dedica al maestro. El libro de Caldas en su edición española es uno de los mejores estudios que jamás se han editado en nuestra lengua, pero contiene ciertos errores de paginación y corrección de textos que afean una obra en su conjunto mucho más que estimable, y desde luego, imprescindible para cualquier fosteriano de pro y para cualquier estudioso del cómic clásico.


Como se sabe, el Tarzán de Hal Foster marca el comienzo del cómic realista en Estados Unidos, que es como decir en todas partes. Ni Buck Rogers, ni Thimble Theatre ni Captain Easy, aun adscritos al género de aventuras, presentaron una propuesta tan radical en apostar de forma tan concluyente por el realismo. Sólo hay que comparar el Buck Rogers de Dick Calkins con las primeras tiras de Foster para este Tarzán que estuvo a punto de no ser, ya que la apuesta por un cómic adulto de dibujos realistas no había resultado del gusto de todos, y los periódicos comenzaron a serializar esta primera fase de Tarzán de manera muy tímida, y hasta de tapadillo. Mucho más cercano al lenguaje pictórico de la ilustración, sostenido el relato sobre extensas didascalias, en este primer Tarzán hallamos ya ecos, no sólo de la plenitud del Tarzán fosteriano, sino también de algunos grandes momentos climáticos de Príncipe Valiente. Y es que Foster ya traía tatuado en su corazón lo que sería su universo simbólico y poético personal. El genio nace y se hace. Hace poco los responsables del blog Golden Age Comic Book Stories colgaron en su página todas las tiras originales de aquel primer acercamiento de Harold Foster a Tarzán, tan diferente en cuanto a estilo de las páginas dominicales que comenzaría a dibujar en 1931 cuando retomó al personaje de la mano de Rex Maxon. Me he tomado la libertad de copiar esas páginas del mencionado blog y convertirlas en un archivo CBR para descargar y visualizar como tebeo electrónico. Para descargarlo sólo tienen que hacer clic en el enlace de más abajo.

Descargar Tarzán de Foster en CBR

viernes, junio 05, 2009

SEMINARIO XII

MALPERTUIS, DE JEAN RAY

Debo a Jean Ray (1887-1964) haber sido el autor que me introdujo en la literatura. Después de los tebeos, cuando yo era un chinorri de primaria (1º de EGB le decían en aquel tiempo), antes de regresar al cole a las cuatro, después de comer, leía con fervor las novelas de la serie Harry Dickson. ¡Qué estupendas novelas y qué evocadores títulos! ¡La calle de la cabeza perdida!¡Los espectros verdugos! ¡La resurrección de la Gorgona! Harry Dickson, lo supe muchos años más tarde, era la versión “pirata” de Sherlock Holmes, cuyas historias también escribía Jean Ray hasta que Conan Doyle puso el grito en el cielo y el Holmes apócrifo pasó a llamarse Harry Dickson. Lejos de la finura psicológica y la profundidad deductiva de la genial criatura de Conan Doyle, Harry Dickson se movía más por un Londres de opereta, enfrentado a criminales y monstruos por la generosa avenida del folletín decimonónico que Jean Ray convirtió en novela pseudo-policiaca mezclada sin pudor con literatura fantástica. De todos modos, a mí esto no me importa. Para mí, Harry Dickson nunca fue Sherlock Holmes, que en aquel mismo tiempo saboreaba en la versión televisiva donde Peter Cushing encarnaba al de Baker Street. Para mí, quién sabe por qué, Dickson siempre tuvo el aspecto de Mr. Smog, una efímera criatura del fantástico creada por Andreu Martín que aparecía en la revista Sacarino.

Cayó por fin en mis manos Malpertuis, obra maestra de Jean Ray que este autor escribió en 1943 y de la cual Harry Kumel filmó una película hoy considerada de culto. Malpertuis, la novela, es hija del gótico americano, concretamente debe sus atmósferas a la inspiración de las obsesivas y densas ambientaciones de Lovecraft, el genio del terror americano que se convirtió en paradigma del horror a la naturaleza, pues la naturaleza era el hábitat del Mal mayestático y prehistórico. No llega tan lejos Ray en la evocación de la mansión de Malpertuis, una morada maldita donde conviven los dioses griegos sin recordar su gloriosa historia, sin reconocer su destino, que es el de acabar de morir. Jean Ray, maestro de trucos de feria de la literatura, reposa en Malpertuis su pluma y se recrea con gusto en la decadencia secular de la mansión, deambula por ella y nos hace cómplices del desmoronamiento de su universo. Nos invita a olfatear el moho de su mundo que se precipita a su fin.

Malpertuis es la protagonista del relato que se lleva su nombre. La morada de los dioses olvidados y moribundos resultó ser una premonición del mundo sin dioses en que habitamos. Sin dioses de la greco-latinidad, quiero decir. Los fundamentalismos están a la orden del día, y nos blasfeman afirmando que los dioses de la luz y las tinieblas, dueños de ese humano claroscuro que nos dio la vida, han pasado a la historia. No es verdad. Yo sé que los dioses griegos no están muertos, pero sí que están dormidos. En la página 11 de mi edición, Ray cita a Hawthorne y comparte con él nuestra verdad: “Construiréis iglesias, jalonaréis los caminos de capillas y de cruces, pero no impediréis que los dioses de la antigua Tesalia reaparezcan a través de los cantos de los poetas y los libros de los sabios”.

Jean Ray evoca un mundo cultural y lo hace por medio del género gótico. Hay sombras, pero también hay luz, hay amor y crimen entre los muros de Malpertuis. Hay vida en la muerte, tanta vida como regeneración en la muerte misma. Tengo por ahí un volumen de relatos olvidados del olvidado Jean Ray, padre de una legión de criaturas de la penumbra franco-belga.

2001

41 años después de su estreno, la influencia que sobre el cine posterior ejerció 2001 es el pan nuestro de cada día. Posiblemente continúe siendo la obra maestra del cine de ciencia-ficción, y si la película ha perdido parte de su poder de sorprendernos, es porque aquel futuro es en buena medida nuestro presente. Pero, ¿realmente a alguien le importa que algunos de los adelantos técnicos que entonces parecían ciencia ficción hayan sido superados por la más consuetudinaria realidad? 2001 sólo ha tenido parangón con otros dos filmes en la historia: El acorazado Potemkin, donde se asentaron las bases del montaje cinematográfico, y Ciudadano Kane, que fue la película por antonomasia durante décadas. Hoy, Kane es mucho más que eso: es un mito, el producto más sofisticado de un tiempo desaparecido. Algo parecido sucederá con 2001, pero todavía es pronto: su época, que es la nuestra, sigue aquí porque seguimos nosotros. 2001 va más allá de sus alardes técnicos o fotográficos: su gran mérito consiste en ser todavía un impresionante poema visual. Uno de los más hermosos que jamás se hayan concebido y ejecutado. Los confines del universo están mucho más cerca de lo que parece: en nuestro mismo corazón.