Clicar sobre la imagen para ver a mayor tamaño. Estas fichas fueron publicadas en la tercera de forros de cada fascículo de la Historia de los Cómics (Toutain Editor, 1982) y no han vuelto a ser reeditadas desde entonces. El © de los textos e imágenes pertenece a sus respectivos autores. Estas fichas se publican aquí con intención exclusivamente divulgativa y educativa.domingo, marzo 05, 2006
FICHAS TOUTAIN I: NEAL ADAMS
Clicar sobre la imagen para ver a mayor tamaño. Estas fichas fueron publicadas en la tercera de forros de cada fascículo de la Historia de los Cómics (Toutain Editor, 1982) y no han vuelto a ser reeditadas desde entonces. El © de los textos e imágenes pertenece a sus respectivos autores. Estas fichas se publican aquí con intención exclusivamente divulgativa y educativa.jueves, marzo 02, 2006
MODOTTI, UNA MUJER DEL SIGLO XX
De vez en cuando alguien se encierra entre cuatro paredes para estudiar de firme, toma notas y escudriña libros, recorre luego los paisajes reales a que le obligan las necesidades de su imaginación y se vuelve a encerrar para perpetrar la obra de arte. Tal es el caso de Ángel de la Calle, veterano artista español de los cómics, que con la lectura de los dos volúmenes de Modotti, una mujer del siglo XX, me hizo pasar un fin de semana absolutamente delicioso. Publicada por Ediciones Sin Sentido, Modotti es la biografía de la gran fotógrafa Tina Modotti, que a través de la lente de su cámara dejó imágenes inmortales del siglo XX mexicano, pero también es la mujer a través de cuyos ojos De la Calle nos cuenta no sólo una vida, sino también el pulso intelectual de una nación durante los años 20 y traza también la biografía de una ilusión pronto desesperanzada: la del comunismo soviético. Ahora que el comunismo real ha demostrado ser un fracaso y sufrimos las dentelladas de lobo hambriento del capitalismo real, lo fácil parece pintarle gafas de ciego a Carlos Marx y apelar al determinismo capitalista y atroz de la vida. Sin embargo, pisoteadas las pancartas ilusionistas del fin de la Guerra fría, el comunismo utópico debería volver a figurar en las tertulias de los desesperanzados. Al fin y al cabo, a quienes lo han perdido todo sólo les resta la utopía. Tina Modotti es la formidable biografía de una mujer esencial para comprender la historia de las mujeres durante el siglo XX. Ángel de la Calle, guiado dentro y fuera de las viñetas por ese Virgilio fumandrín y cocacolero que es Paco Ignacio Taibo II, realiza una obra maestra de los cómics del principio de siglo que asienta, una vez más, la esperanza de que el siglo XXI será, sin duda y de una vez por todas, el arte del siglo XXI. Imprescindible en la biblioteca.Ángel de la Calle, Modotti, una mujer del siglo XX (Vol. 1 y 2). Ediciones Sin Sentido. Madrid, 2003 y 2005. (****, de 4).
martes, febrero 28, 2006
QUETZALCÓATL, DE MITTON
Qué angustia. Ya sólo queda un solo tomo, el séptimo, para concluir la apasionante historia que desde 1998 Mitton nos está proporcionando con la imprescindible Quetzalcóatl. Una visión de la conquista de México (del México azteca invicto que acabó por convertirse en víctima de los caprichos de la Historia) a través de los ojos de un personaje legendario de quien poco se sabe: La Maliche. Aquella india que se convirtió en amante de Cortés, que aprendió su idioma y que le abrió las puertas de la debacle de los aztecas. Un personaje apasionante, tanto como lo fue el mismo Cortés, cuya venganza hacia el dominio azteca la convirtió en generadora de ese adjetivo que tan despectivo uso tiene todavía hoy en México: malinchista. Un malinchista es un favorecedor de lo extranjero, pero el vocablo tiene raras aplicaciones, siempre caprichosas en su utilización: ¿se puede considerar malinchista a quien acata las ingerencias de Estados Unidos en la política nacional, o es un resignado? ¿Fue malinchista Carlos Salinas de Gortari al impulsar esa catástrofe que fue el Tratado de Libre Comercio de México con Canadá y Estados Unidos, o fue neoliberal?Y cuentan que Cortés la amó y que le puso casa en las afueras de México (lo que antes fueron esas afueras hoy es, entre otros lugares, el exclusivo barrio de Coyoacán; la que dicen fue casa de la Malinche hoy es propiedad privada de una pintora). Mitton lleva seis álbumes describiéndonos con un lujo de detalles prodigioso el extinguido imperio azteca, así como su debacle final ante aventureros como Cortés que el destino puso en su camino para su desgracia. Pobre Cortés. Nadie le quiere en México a pesar de ser, como lo ha llamado su más reciente biógrafo, el mexicano Juan Miralles, "el inventor de México". Sin embargo, Cortés fue sólo un juguete de la Historia: el pueblo azteca fue un pueblo trágico, pues se trataba de un pueblo condenado: ¿hubieran sido más indulgentes con los aztecas los franceses, portugueses o ingleses si ellos hubieran descubierto Tenochtitlán? Tampoco hoy veríamos al Presidente de la República Mexicana lucir en las recepciones internacionales el penacho de Moctezuma legado por sus antepasados.
Mitton ha construido una saga apasionante sobre el fin del mundo azteca y la conquista que reivindica de manera apasionante a un personaje tan importante y representativo como fue la Malinche. Con Mitton, más que nunca la maravillosa Tenochtitlán resurge de sus cenizas para deslumbrarnos con su pasado y emborracharnos con los tintes novelescos y apasionantes que le concede Mitton. Una obra documentada y hermosa. Falta sólo un álbum para concluir la saga. Qué angustiosa es la espera.
Jean-Yves Mitton, Quetzalcóatl VI: La noche triste. Ediciones Glénat. Barcelona, 2005. (****, de 4).
domingo, febrero 26, 2006
LOBEZNO EN CIUDAD JUÁREZ
Domingo tranquilito. Lecturas pendientes y cero películas. Comienzo a releer Maus de Spiegelman, y también leo cinco cuadernos de Wolverine en los que este carismático personaje intenta vengar el asesinato de 19 indocumentados en El Paso, Texas. Esto le conduce hasta Ciudad Juárez. El guión es de Greg Rucka (¡cuánto trabaja este hombre!) y el dibujo de Leandro Fernández. El resultado es paupérrimo. Aunque se nota que Leandro Fernández conoce el centro de El Paso o tiene alguna documentación al respecto, su inquietud no está al servicio de un guión que vaya más allá del topicazo y de la desgana. Se nota que Rucka no sabe qué buena ubicación para un tebeo de Lobezno puede ser Ciudad Juárez. En este caso, Rucka no se lució, y toda la documentación que este señor pueda tener de la compleja realidad de estas siamesas disfuncionales que son El Paso/Juárez las puede haber sacado fácilmente de cualquier película petarda. Rucka escribe mucho, pero todavía no he leído nada de él que me convenza. Solvente labor de Fernández en los dibujos, a él se les debe la convincente recreación de la típica cantina mexicana de machos (aunque el bar Cerveza Fría lo ubica Rucka en El Paso, lo cual es altamente improbable) y una viñeta donde se ven las tristes luces del Anapra juarense con sus torres de la fundidora Asarco (la que reproduzco). La jodedumbre urbana de las siamesas disfuncionales queda reducida a meros tópicos sin fuste en esta historieta de un Wolverine que ya no fuma y cada vez es más pijo y jovencito, quizá aprovechando el tirón de las pelis de los X-Men. Yo, gafapasta como soy, me quedo con el Lobezno de Claremont de los 70 y 80. En fin, The Coyote Crossing es uno de esos tebeos prescindibles que no duele leer cuando son prestados, como ha sido mi caso.Greg Rucka y Leandro Fernández, The Coyote Crossing (Wolverine # 7-11). Marvel Comics, 2004. (**, de 4).
jueves, febrero 23, 2006
IRMA LA DOUCE (1963), DE BILLY WILDER
Irma la dulce no era una de las películas favoritas de Billy Wilder. Principalmente, por romper una de sus reglas de oro: no rodar nunca en Hollywood una película cuya acción transcurre en otro país, y sus personajes, que no deberían hablar inglés, lo hablan perfectamente por boca de actores norteamericanos. Irma la Dulce, una deliciosa historia sobre una puta parisina de la que se enamora un gendarme que acabará por convertirse en su chulo, es una película idiomáticamente imposible cuyo mayor encanto, a pesar de lo que pensara Wilder, está en ese aire de fábula romántica, con actores completamente fuera de lugar y personajes hoy día fuera de tiempo.Irma la dulce se basaba en un musical de Broadway del que Wilder compró los derechos por una fortuna para luego no dejar piedra sobre piedra: eliminó los bailables, se desprendió de las canciones y reescribió completamente la historia. Dejó solamente el título y la anécdota de la prostituta de buen corazón y su ex gendarme convertido en chulo. Todo lo demás fue rehecho y tamizado de acuerdo con la chispeante imaginación de Wilder, un genio para crear situaciones cómicas y diálogos afilados como estiletes. Amante de lo políticamente incorrecto, la película fue un gran éxito en todo el mundo, ya que recreaba (que no retrataba) el mundo de la prostitución callejera con un candor y una frescura como la que ésta nunca tuvo (posiblemente) ni tendrá (con toda seguridad). El mundo de las putas de buen corazón (que son, posiblemente, casi todas, lo mismo que no puede decirse de sus clientes) era un tema que no podía dejar indiferente a un célebre erotómano como Wilder (había sido vendedor en Hollywood de literatura y arte erótico prohibido en aquellos tiempos), y demasiado consciente de que nadaba entre aguas peligrosas convirtió su película en una comedia caramelizada a cuya dulzura contribuyeron unos prodigiosos decorados que recreaban en estudio un barrio de París, pero también la música de André Previn y la deliciosa fotografía de Joseph LaShelle. Y ya embutido en la comedia de situaciones absurdas y coincidencias inverosímiles y disparatadas, convencido plenamente de que la historia parecía haberse despojado de toda cordura y todo reflejo de una realidad social, Billy Wilder la llevó al máximo y la clausuró inmerso en el surrealismo más elegante, en un soberano sopapo a nuestra percepción de la realidad que, combinado con todos los demás ingredientes, hacen de Irma la Dulce una obra maestra perfumada y punzante como la rosa. A pesar de que Shirley MacLaine no nació para convertirse en puta parisina y Jack Lemmon no daba el tipo de chulo latino, ambos actores se entrenaron para sus papeles por los burdeles de París (Wilder no supo decir si juntos o por separado).
La Legion Of Decency norteamericana consideró la película inmoral en 1963. Su inocencia cautivadora pudo provocar a los puritanos de aquel tiempo con la misma furia con que hoy podría provocar a los nuevos puritanos, aquellos rojos hoy devenidos rosas, que no pudiendo erradicar de la faz del planeta las crecientes causas de la prostitución y del tráfico y explotación de mujeres, multan a las prostitutas y a sus clientes con más de 3000 euros por ejercer, si no el oficio, sí el medio de supervivencia más viejo del mundo. Un cambalache de favores no necesariamente practicado en la calle (que es lo que molesta a quienes velan por nuestro bien), sino también, cómo no, desde algunos alfombrados despachos ministeriales.
Irma la dulce (Irma La Douce, 1963). Dirección: Billy Wilder. (****, de 4). Más información, aquí.
martes, febrero 21, 2006
MODESTY BLAISE DE PLANETA, NUEVAMENTE CENSURADA
No es la primera vez que Planeta-De Agostini publica Modesty Blaise. En 1988 sacó las primeras historias en formato comic-book donde las tiras diarias (cinco por página) reducían al glorioso Jim Holdaway a tamaño pulga. La colección, por supuesto, duró 7 números, pues a pesar de incondicionales como yo, aquello no tenía ningún atractivo. En la segunda de forros del número 4 apareció esta nota de F. M. Ureña que reproduzco arriba y que ustedes pueden contemplar a buen tamaño si clican sobre ella. F.M. Ureña denunciaba en 1988 que, por razones ajenas a su voluntad, la edición que sacaban de Modesty Blaise estaba censurada. Y no censurada por ellos, sino por la agencia inglesa Solo Syndication, que es la que proporciona el material a reproducir por las editoriales. La edición de Titan Books de 1985 también estaba censurada. Ayer comprobé, oh escarnio, que la reciente edición de Titan Books que tengo a mi lado (Abril de 2004) reproduce también las viñetas censuradas que F. M. Ureña presentaba en la edición Forum de 1988. Gracias al Brujo Don Carlos acabo de saber que la edición que ahora está sacando Planeta en España es, nuevamente, la edición censurada. Casi veinte años después, seguimos en las mismas. ¿Cuál es el alcance total de la censura sobre este gran clásico del cómic europeo? ¿Alguien de Planeta-De Agostini proporcionará alguna explicación para saber a quién echar la culpa de este vergonzoso desaguisado? Estamos a principios del siglo XXI. ¿Alguien teme a Modesty Blaise?lunes, febrero 20, 2006
SU MAJESTAD MODESTY BLAISE REGRESA A ESPAÑA
Planeta-De Agostini, con su reciente y sanísima recuperación de clásicos, vuelve a poner en circulación una de las Obras Mayores de la daily-strip, y en concreto, de los años 60: Modesty Blaise, de Peter O´Donnell y Jim Holdaway. Exquisita serie inglesa de espionaje y aventuras, surgió como una réplica femenina de James Bond, pero desde el principio aventajó a su colega macho en encanto y profundidad. Modesty Blaise, retirada mucho antes de los treinta años para disfrutar de un inmensa fortuna amasada dirigiendo una organización delictiva llamada La Red, es reclutada por el servicio de inteligencia británico para colaborar con el gobierno como espía aventurera que no recibe órdenes de nadie y sólo actúa a su manera. Aburrida de la desesperante aurea mediocritas en que se ha convertido su vida, volverá a contar con la ayuda inestimable de Willie Garvin, su mano derecha, confidente y amigo.
Aunque Modesty Blaise es una tipa dura con un pasado brumoso, Peter O´Donnell y Holdaway supieron como pocas veces en la historia del cómic crear un personaje femenino con una psicología compleja y nada maniquea: no es una mulier dominatrix, pero tampoco está dispuesta a dejarse domar por nadie; no es una mujer agresiva en un mundo de machos, es un ser humano con cuerpo de mujer que desde su infancia en un campo de concentración aprendió a sobrevivir como vagabunda por los caminos. Nacida en pleno auge del feminismo, en realidad Modesty fue mucho más allá y desde el principio fue post-feminista: su belleza, independencia y sensualidad pertenecen a un mundo de mujeres absolutamente liberadas y liberadoras que no tienen que ir por la vida pisando a nadie para sentirse independientes. Modesty Blaise fue la primera mujer verdaderamente moderna del cómic que no necesitó destaparse, y no sería exagerado decir que continúa siendo hasta hoy la más bella, independiente, sensual y cautivadora y misteriosa de todas. Su relación con Willie Garvin (quien siempre la llama con veneración La Princesa), amigo, confesor, guardaespaldas y hombre de confianza es, sin lugar a dudas, una de las relaciones más complejas y ricas en matices que jamás se hayan dado entre hombre y mujer en toda la historia de los cómics.
El Brujo don Carlos acaba de recordar que Modesty ha sido el único amor de mi vida inexistente en este plano de la realidad, la única mujer a la que he amado que pertenecía al mundo fabuloso lleno de glamour de los tebeos. Y les juro que fue amor, de verdad. Infantil, claro, pero amor. Precisamente yo escribí sobre ello aquí hace más de un año (más enlaces, aquí y aquí). Y es que Modesty todavía da para ser amada. Estoy siguiendo la reedición que Titan Books está llevando a cabo, y no me cabe duda. El encanto superlativo de los guiones de O´Donnell y el exquisito dibujo de Holdaway dan para eso y mucho más. Sobre todo Holdaway. Con la temprana muerte de este maestro de los cómics ingleses, se murió la Modesty Blaise más dura, esquiva, ambigua, glamourosa y llena de sombras y luces. La mejor. Otros artistas la dibujaron, es cierto. Y lo hicieron con no mala mano. Pero Modesty, déjenme que les diga yo que la quise tanto, sólo amó y se abrió por completo a Jim Holdaway. Planeta comienza a publicar las pruebas de ese amor de papel que resiste al tiempo. Suscribo desde mi infancia las palabras finales de Willie Garvin en estas viñetas que adjunto justo encima de este párrafo.
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