lunes, agosto 24, 2015

CIN3MÁTICO 44: ERNST LUBITSCH (PARTE 1 DE 3): UNA MUJER PARA DOS

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Estrenamos la cuarta temporada de Cin3mático con uno de los maestros indiscutibles de la comedia: el alemán Ernst Lubitsch, quien fue el primero de los grandes directores europeos en abandonar su país para establecerse en Estados Unidos, donde desarrollaría una carrera con gran éxito. Comenzamos con la gran película Una mujer para dos, cuyo título lo dice todo: un film insólito para su tiempo, y hasta para éste, que hoy queda como una de las obras maestras incontestables de su realizador. Pasen y vean. 

CIN3MÁTICO 44: ERNST LUBITSCH (PARTE 2 DE 3): NINOTCHKA

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En Ninotchka, el maestro Lubitsch trabajó con Greta Garbo. Una gran película llena de ternura, acidez y magia. 

CIN3MÁTICO 44: ERNST LUBITSCH (PARTE 3 DE 3): SER O NO SER

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Nos despedimos de Lubitsch comentando la que quizá sea su películas más célebre (mas no la mejor): To Be or Not To Be, una sátira sobre el mundo de los actores en una Polonia invadida por los nazis. Un film ácido y no exento de polémica. 

martes, junio 16, 2015

HOJAS SECAS XXXII: YO, EL JURADO

Siempre me ha gustado mucho esta portada de Velarde para la edición mexicana de Yo, el jurado, novela emblemática de Mickey Spillane. No es la primera vez que la publico, pues ya lo hice cuando escribí sobre el tío Mickey, y puedes leerlo clicando aquips. Siempre he querido arreglarla un poco, limpiarla de arrugas y enmendar las roturas. Gracias al programa PhotoScape lo he hecho y el resultado está aquí debajo. 
Si revisas mi reseña verás que no hago palmas con las orejas con esta novela, ni, en general, con ninguna del tío Mickey. Creo que su obra ha quedado avejentada, aunque hace poco tuve la sorpresa de leer un volumen recopilatorio de las tiras de prensa de Mike Hammer, y me llevé una gran sorpresa. El dibujo de Ed Robbins le iba muy bien al malencarado Mike, y además las historietas estaban escritas por el propio Spillane. La serie sólo duró un año, por desgracia, es una de esas ilustres olvidadas de los cómics de prensa de Estados Unidos, que encierra más tesoros desconocidos de los que podríamos imaginar. Puedes comprar ese único tomo clicando acaps. Bueno, para no enrollarme más, aquí les dejo la portada sin créditos, para que puedan disfrutar mejor (eso espero) la bella portada de Velarde, con su blonda de mirada cachondona. Prosit!
Y finis

lunes, junio 15, 2015

PEPE GONZÁLEZ: MÁS ALLÁ DEL ALBA






El otro día les colgaba una historieta de Vampirella para cerrar mi comentario sobre el primer volumen (¿habrá un segundo?) de Planeta DeAgostini dedicado a la Vampi. Estimulado por la reacción de muchos que no conocían (¡horror!) al gran Pepe González subo ahora una de sus muchas historias publicadas en Warren que, si bien nada tenían que ver con Vampirella, demuestran su enorme talento para reflejar erotismo, ternura y melancolía al más puro estilo romántico. Algo que González aprendió a hacer al principio de su carrera al encargarse del dibujo de cientos de historietas románticas para el mercado europeo. En esta, "Más allá del alba", tenemos el típico twist at the end, también conocido como final O´Henry. Esta historia apareció en el número 4 de la revista 1984, publicada por Toutain Editor en febrero de 1979, y más tarde recopilada por el mismo Toutain en el volumen Cuando el cómic es arte: Pepe González. Que la disfruten.

sábado, junio 13, 2015

HOJAS SECAS XXXI: LOS MISTERIOS DE LA SI-FAN

Pertenece al ciclo de novelas de Fu Man Chu. Publicada por Editorial Tor de Buenos Aires en 1956. Ilustracion de portada de autor desconocido. Como pueden ver, porque adjunto el antes y después, he restaurado la edición original para que luzca pipirisnáis como Diosico manda. Prosit!

viernes, junio 12, 2015

VAMPIRELLA TOMO 1

Distintas obligaciones gafapastas me han mantenido lejos, no sólo de la escritura de este blog, sino de la lectura de tebeos queridos. Obligaciones lectoras de otra índole me han obligado a no leer casi cómics durante el año sabático que he invertido en escribir un libro. Y para escribir un libro  hay que leer mucho, y he debido saturarme de lecturas literarias (sin dibujos), por lo que mi columna de Trajano particular  ha seguido creciendo hasta casi rozar el techo de mi estudio. Porque claro, leer no se podía mucho, pero hay que seguir comprando esos majísimos tomos de IDW (el Tarzan de Russ Manning, el Steve Canyon de Caniff) y otras cosucas que esperan ser abiertas y consumidas, como el Popeye de Bobby London o el Terry y los piratas de George Wunder, o The Phantom publicado por Hermes Press. Y qué decir de las ediciones gigantes, como el Tarzan de Foster que saca Dark Horse, que no cabe en ningún estante de la biblioteca. Lo cierto es que por sus elevados precios (y por las onerosas multas por sobrepeso de las aerolìneas hijaputas) ya casi no compro tebeos editados en España (salvo el Barbarroja de Hubinon y Charlier) o alguna joya puntual, como el volumen 1 de Vampirella editado hace casi un año por Planeta DeAgostini. ¿Habrá tomo 2?
Vampi preside esta página desde hace ya meses, aunque en versión Enric, grande del portadismo español. Creada en 1969 por Forrest J. Ackerman, Vampi fue dibujada en su estado inicial por Frank Frazetta y Tom Sutton. El diseño de su picardías o traje de baño-de-sangre de la feminista Trina Robbins. Su guionista principal fue Archie Goodwin, escritor todoterreno para Warren Publishing y autor también de las historias de Secret Agent Corrigan para la prensa de Estados Unidos, las cuales dibujó en su mejor momento el gran Al Williamson y eran una nueva versión del X-9 de Hammett y Raymond. Vampirella era la anfitriona, luego protagonista en colores, de su propia revista en Warren, y añadía un toque de erotismo al binomio editorial de espantajos carpetovetónicos: el tío Creepy y el primo Eerie, más conocidos en España como tío Vampus y primo Rufus. Como pueden ver por las ilustraciones de esta página, el mayor encanto de Vampirella era la liviandad de su vestimenta, la cual permitía apreciar sus contornos exuberantes. Era un personaje muy años setenta, donde la liberación femenina consistía en enseñar mucha pierna y poco más, todo para el deleite de ojos masculinos. Estaba muy lejos del modelo inglés, más avanzado, de Modesty Blaise y sobre todo de algunas acérrimas chicas del underground. Era el modelo Barbarella y poco más. Pero un día llegó el dibujante español Pepe González al personaje, y la monada se hizo hembra y carne.
El volumen de Planeta recopila las primeras historias de Pepe González, que a muchos nos hizo enamorarnos sin remisión de Vampi en los años 70 y hacerla objeto de nuestras poluciones lectoras y nocturnas. Los guiones son de Archie Goodwin y otros. Se trata de unos guiones muy setenteros, ingenuos para el gusto de hoy, mas todavía efectivos. Aunque me temía lo peor, lo cierto es que superadas las primeras aventuras, el volumen no se me cayó de las manos y pude llegar hasta el final disfrutando el dibujo portentoso de González, que es deleitoso en cada viñeta como obra de arte. Los textos explicativos son abundantes; los diálogos, retóricos, a veces explican lo que vemos dibujado, pero en fin, eran buenos guiones "literarios" para la época, y asimiladas las características de las historias de Vampi y contextualizadas en su época, pues no pasa nada, se disfrutan como lo que son: la herencia de un tiempo prestigioso y lejano en que un puñado de dibujantes españoles se comieron con patatas el mercado usaca y demostraron que, entre otras muchas habilidades, nadie podía dibujar mujeres de papel como Pepe González, y que parecieran de carne y hueso. Vampirella siempre se salía de la revista, literalmente, y las portadas de Enrich eran para colgar en un museo. El planteamiento es muy sencillo, muy tipo pulp: Vampirella es originaria del planeta Drakulón (el nombrecito siempre fue un poco ridis, ¿o no?), donde fluían ríos de sangre. Al llegar a la tierra debe tomar un antídoto para no atacar a los mortales (con gran gusto nos hubiéramos dejado morder algunos), aunque de vez en cuando, por aquello de la justicia poética, succiona el rojo licor de algún malvado. Lo peor es su dualidad amorosa entre el perverso a fuerzas conde Drácula (mientras escribo esto me entero de la muerte, ¡ay! de Christopher Lee, el mejor Drácula de la historia) y el blandengue hijo de Van Helsing, Adam. Vaga por el mundo acompañando al mago de feria Pendragon, a quien sirve como ayudante, y que a algunos siempre nos pareció un gemelo del ya mentado Van Helsing padre. Quizá González no era muy esforzado creando modelos masculinos, pero todo el mundo compraba sus historietas por Vampirella y el dibujo de otras chicas. ¿Leían las chicas la revista Vampirella?
Hoy Vampirella tiene el encanto naif de un tiempo asimilado, casi desaparecido, pero aquella inocencia posibilitó, a su honrada manera, el salto a una concepción más adulta de la presentación del erotismo en el mainstream norteamericano y europeo y, sobre todo, a desarrollar un prototipo de mujer, inocente pero extremadamente sexy, que por saturación y fastidiosa recurrencia al mismo modelo, acabó por abrir el paso a mujeres más abiertas, más liberales, más independientes, más cabronas y más de carne y hueso como las que hoy pululan por muchos cómics y por la vida real. En definitiva, leer hoy Vampirella es un placer pop como lo fue siempre, pero si tenemos en cuenta que es hija de su tiempo y que, como tal, no es la obra la que envejece sino nuestros ojos. Quizá dentro de un tiempo, en un hipotético futuro oscurantista de yihadistas occidentales, Vampirella regrese para hacernos mostrar de nuevo la turgencia de la carne y la seducción del pecado involuntario. Les dejo una de las historias clásicas dibujadas por Pepe González, "Ciudad de fantasmas", escrita por Roger McKenzie, para que pueden apreciar el encanto de aquellas viejas historias de Vampirella y cómo las mujeres de este tiempo no quisieran parecerse a la dulce y bondadosa Vampi, aunque las dibujase Pepe González. Esta historieta fue publicada por Warren en el número 57 de Vampirella Magazine (enero 1977) y editada en España por primera vez en el volumen Cuando el cómic es arte: Pepe González (Toutain Editor, 1978), de donde la reproduzco.