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jueves, mayo 26, 2016

CIN3MÁTICO 56: AKI KAURISMAKI (PARTE 1 DE 3): LA CHICA DE LA FÁBRICA DE CERILLAS

La chica de la fábrica de cerillas (1990) es una bella sonata, como fue traducida al inglés. Nos cuenta la historia de Iris (Kati Outinen), una joven trabajadora de una fábrica de cerillas, entrega todo su sueldo a su madre y su padrastro, con quienes habita, y  lee novelas románticas mientras regresa a casa en autobús; tiene toda la colección de Angélica, la esclava de la pasión, de Anne y Serge Golon, mientras fantasea con el amor de un príncipe azul que la saque de su rutina y su miseria moral.Una noche, en una discoteca, conoce al candidato perfecto y duerme con él. Pero este hombre de su vida no aspira a ser más que un amante pasajero, del que ella se queda embarazada (en la boba creencia de que así atará al hombre de sus sueños). Él le entrega un cheque para que se realice un aborto. Una noche la recoge en casa, y los padres lo esperan vestidos con sus mejores galas. Creen haber encontrado un hombre para su hija, pero no es lo que él piensa, no es más que un entretenimiento ocasional. Al fin, Iris se arma de valor, compra matarratas, envenena a su amante y a sus padres. El final es abierto. Es un film opresivo, pero que se sigue con gran interés, con suspense. Esacasísimos diálogos que acentúan la sensación de aislamiento e incomunicación de los personajes. En poco más de una hora, Kaurismaki entrega un film sorprendente por su sencillez, de una dureza fatalista. Ya vemos en este film sus personalidades graníticas, parcos de palabras, secos en sus ademanes, glaciales. Destaca la interpretación protagónica de la inquietante Kati Outinen, actriz fetiche de Kaurismaki. 

CIN3MÁTICO 56: AKI KAURISMAKI (PARTE 2 DE 3): UN HOMBRE SIN PASADO

Un hombre sin pasado (2002) forma parte de la trilogía que Kaurismaki dedicó a la inmigración. Un individuo llega a Helsinki para buscar trabajo, y durante la noche es asaltado por una banda que lo agrede y luego da por muerto. El hombre despierta en un hospital sin poder recordar su identidad, ni tan siquiera su nombre, y comienza a vagar por la ciudad hasta encontrarse en los barrios bajos, donde es adoptado por una familia de desheredados que cuidan de él. Pronto, en esa extraña sociedad de seres marginales, el hombre recupera su dignidad, encuentra el amor en una voluntaria del ejército nacional de salvación (de nuevo, Outinen) y demuestra que olvidar el pasado era lo mejor que podía ocurrirle, pues ha resurgido como un hombre nuevo lleno de esperanza en un mundo difícil lleno de seres marginales, pero también pletóricos de lealtad. Kaurismaki nos entrega con este film un luminoso retrato de la miseria, porque la pobreza no es gris en Kaurismaki, sino redentora y luminosa, llena de vida y no de muerte, una fábula llena de esperanza donde los ecos de Qué bello es vivir son una influencia reconocida por el director, así como la herencia de los miserables luminosos de Chaplin y el laconismo de un Ozu o un Bresson, reconocibles influencias. La fotografía es calidad dentro de un film esperanzador, donde la amistad y la lealtad son fundamentales en un mundo de seres marginales donde la música, el alcohol y el tabaco forman parte de peculiares rituales de hermandad y concordia entre los hombres.  

CIN3MÁTICO 56: AKI KAURISMAKI (PARTE 3 DE 3): LE HAVRE

Le Havre (2011) es un film lleno de esperanza que termina con una epifanía. Marcel Marx, un limpiabotas cuya esposa (otra vez Outinen) acaba de ingresar en el hospital para tratarse un cáncer inicia una relación de protección de un inmigrante africano de corta edad que huye de la policía. Le Havre es una especie de cuento de hadas, una fábula moral que empuja a los seres humanos, nos anima, a hacer el bien por encima de razas, credos y leyes.