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lunes, mayo 10, 2010

HA MUERTO FRANK FRAZETTA

Todavía no me repongo de la muerte de Peter O´Donnell y se nos acaba de morir Frank Frazetta, uno de los más grandes nombres del cómic y la ilustración de la segunda mitad del siglo XX y de todos los tiempos. Yo he hablado de Frazetta en más de una ocasión en este blog. Precisamente tengo sobre mi mesilla el cuarto volumen del Li´l Abner de Al Capp, donde el maestro trabajó como negro o "ghost", como ahora es políticamente correcto decir. De Frazetta me gustó siempre todo, tanto sus cómics como sus portadas, que finalmente le convirtieron en una mega-estrella del medio. Es difícil ver aquellas portadas y no pensar que el cómic es un gran arte que merecería estar en los museos más que mucha chatarra contemporánea subvencionada por políticos analfabetos que no saben ni escribir su nombre sin faltas de ortografía. Y sobre todo me gustan sus mujeres: curvilíneas rotundas, con pancita y un poco fodongas (possí: sobre gustos no hay nada escrito, ¿verdad?). Les pongo una antología de imágenes elegidas un poco al tuntún extraidas de esta excelente página, y les remito también a la Ficha Toutain que publiqué es su día. Consulten si quieren la etiqueta Frank Frazetta de este mismo blog para encontrar más quincalla de su pobresor gafapasta favorito. Pero sobre todo, hagan clic en las imágenes para ver a buen tamaño. Merecen la pena.









miércoles, noviembre 19, 2008

ANOTHER CAPP OF FRAZETTA'S TEA

Me alegro de que les gustasen las dominicales de Li’l Abner que ayer les dediqué con la complicidad de mi escáner. Hoy he impartido una clase sobre la novela gráfica. En concreto, de cinco de la tarde a ocho y media de la noche. Revisando mi banco de imágenes de cuando impartí Obras maestras de la narrativa gráfica, he encontrado por la mañana esta excelente Sunday de Li’l Abner perteneciente al mismo periodo en que Frazetta trabajaba para Al Capp haciéndose cargo de las dominicales. Se trata, así lo asegura nada menos que Dennis Kitchen, de la única Sunday para la cual Frank Frazetta no sólo hizo los lápices, sino también las tintas. En consecuencia, dice Kitchen, no es casualidad que sea la única página dominical que Frazetta conserve dentro de su colección personal de originales de todo el periodo en que trabajó para Al Capp como “negro” o “dibujante fantasma”. Es una dominical autoconclusiva y fue publicada el 8 de enero de 1956. La blonda muñeca es, claro, una parodia de Marilyn Monroe, que huye a Dogpatch cansada de tantos machos que la desean. Allí descubrirá que los hombres de verdad preferimos a mujeres de verdad como Moonbeam McSwine. Ustedes la disfruten.

Página tomada de Al Capp, Li’l Abner The Frazetta Years Vol. 2. 1956-1957. Edited and Commentary by Dennis Kitchen. Dark Horse Comics. Milwaukee, 2003.

martes, noviembre 18, 2008

AL CAPP Y LA ESTUPIDEZ HUMANA

Dicen los que saben que el mejor Li’l Abner no está en las dominicales de la serie, sino en las tiras diarias. Será verdad, pues Li’l Abner es una obra que conozco muy mal y no puedo opinar. Sin embargo, debo decir que me he divertido mucho con la lectura de las dominicales de este personaje que Dark Horse publicó en cuatro tomos durante 2003 y 2004. Son, además, las dominicales que Al Capp confiaba al cuidado de Frank Frazzetta, uno de los grandes del cómic usaca de la segunda mitad del siglo XX. Parece ser que Capp escribía los guiones, dejaba a Frazetta que hiciese los lapices y luego entintaba. Generalmente, con grandes resultados, aunque fuesen dominicales, que, sin presentar historias largas como la famosa de los Shmoo, sí tenían continuamente destellos de luminosidad, acidez a raudales y una mala leche congénita casi imposible hoy día en los medios de masas. A veces, la misantropía de Capp (que le apartó de posiciones de izquierda y le llevó, para su desgracia, a convertirse en una especie de paleo-con de los neo-con) rebosa vitriolo puro en las páginas de este Li’l Abner de las dominicales. La hilarante historia que reproduzco a continuación, de sólo dos páginas (publicadas el 20 y 26 de marzo de 1960) tiene una rotunda conclusión final que suscribirían muchos: nada produce más dinero que la estupidez humana. Triste, desengañado, lúcido y fiero Al Capp. Espero que puedan disfrutarla a pesar de (o gracias a) el delicioso y endiablado dialecto del inglés de Dogpatch, sin lugar a dudas una de las razones para leer esta obra en su idioma original y una de las grandes pérdidas que debe afrontar cualquier traducción a otro idioma.


jueves, noviembre 02, 2006

FICHAS TOUTAIN XXXI: FRANK FRAZETTA

Uno de los grandes artistas de la segunda mitad del siglo XX. Recientemente he comentado desde este mismo rincón los dos primeros tomos de la reedición que se ha llevado a cabo de la etapa Frazetta de las dominicales del Li´l Abner de Al Capp (que son más Capp que Frazetta). Para quienes no hayan tenido el placer de contemplar al Frazetta ilustrador en su mero mole (ciencia ficción y fantasía), no puedo dejar de recomendar, una vez más, que se paseen por esta impresionante galería dedicada al maestro. Sin duda, un verdadero placer para los sentidos. La ficha de hoy fue escrita por Manel Domínguez Navarro.

Clicar sobre las imágenes para ver a mayor tamaño. Estas fichas fueron publicadas en la tercera de forros de cada fascículo de la Historia de los Cómics (Toutain Editor, 1982) y no han vuelto a ser reeditadas desde entonces. El © de los textos e imágenes pertenece a sus respectivos autores. Estas fichas se publican aquí con intención exclusivamente divulgativa y educativa.

jueves, septiembre 07, 2006

LI´L ABNER: THE FRAZETTA YEARS II

Entre 1954 y 1961 el gran Frank Frazetta trabajó como "negro" de Al Capp en las dominicales de Li´l Abner, una de las obras maestras de la narrativa gráfica. Las tiras diarias de la serie y las dominicales, al contrario de lo que sucedía con otras series de la edad de oro de los cómics de prensa como Terry y los piratas, mantenían argumentos independientes. La excesiva carga de actividades que desarrollaba Capp (presentador de televisión, conferenciante de éxito entre otros menesteres) le impedía dedicarse a tiempo completo a este Li´l Abner, hijo que le dio la gloria. Por otra parte, en el cómic clásico era natural el uso recurrente de negros en la cocina de las series estrella de la prensa (Raymond para Tim Tyler´s Luck de Lyman Young, Jules Feiffer para The Spirit, de Will Eisner, et cetera). Yo no creo que Frazetta aportase nada especialmente relevante a la gran serie satírica de Capp, aunque Capp abocetaba y Frazetta finalizaba el trabajo. Ni siquiera las estupendas chicas que sabe dibujar Frazetta y que aparecen por doquier en Li´l Abner fueron innovación de Frazetta, pues el estilo visual de Capp se caracterizó siempre por la plasmación de bellezas neumáticas para solaz de nuestros ojos. La domical de Li´l Abner se caracterizaba por desarrollar mínimas historias que casi nunca van más allá de las seis páginas, por lo que debemos empezar a reivindicar una edición en condiciones de la tira diaria. El tomo dos de este Li´l Abner, The Frazetta Years, ya reposa entre otros queridos volúmenes de mi biblioteca. Chicas neumáticas, humor feroz, personajes extravagantes interrelacionados con este miserable Dogpatch donde habita la deliciosa Moonbeam McSwine, sin duda una especie de Santa Virgen de los Cerdos. Como siempre, una delicia pasearse por las páginas de esta estupenda edición de Dark Horse y recrearse con el arte de Frazetta/Capp y romperse un poco la cabeza con el inglés dialectal de Dogpatch, quizá el slang o caló más retorcido y complicado de toda la historia del cómic. Una obra maestra de la sistemática destrucción a martillazos del idioma inglés. Lil Abner: una obra maestra de la sistemática destrucción a martillazos de la sociedad del bienestar y lo políticamente correcto.

Al Capp, The Frazetta Years II: 1956-1957. Edited and Commentary by Denis Kitchen. Milwaukee, 2003. (****, de 4)

miércoles, febrero 08, 2006

ABIERTO HASTA EL AMANECER (Y CARTEL DE FRAZETTA)

Proverbial gamberrada cirquera de Robert Rodríguez, un director que con Sin City ha alcanzado su cumbre cinematográfica. La película comienza como un vibrante hard-boiled al estilo epígonos de Jim Thompson con muchas notas de Sergio Leone, se pasa a Joss Whedon y acaba en Cirque du Soleil en versión narcosatánica. Afortunadamente, recurrir continuamente a la comedia le quita hierro a tanta sangre y a mí no me dio miedo ni nada. El contra-zoom final es una maravilla, aunque exceda todos los límites de la verosimilitud y le arremeta un tiro en la sien a la propia lógica interna del film, if ever there was one. Lo mejor, desde mi punto de vista rijoso y vil, es el baile de Salma Hayek, que en esa escena hace vibrar los tornillos de todas las butacas de la sala de cine. En definitiva, queda para la posteridad Salma Hayek, pero no Juliette Lewis. Ella ya la mereció años antes con una romántica escena con Robert De Niro en Cape Fear, aquella película de Martin Scorsese donde la Lewis renovó corregidas y actualizadas a todas las Lolitas que en la pantalla habían sido.

P.S: Buscando por la webería imágenes del film me encontré esta maravilla pintada por el gran Frank Frazetta, y fue en esta página donde hay galerías de la obra de éste y otros importantes ilustradores (pincha sobre la imagen que he puesto y alucina con su versión magnificada). La imagen que reproduzco de Frazetta (sólo lamento que la chica no se parezca a Salma) se encuentra in the Room 04 rodeada de otras maravillas reproducidas con todo lujo. Un paseo por todas estas páginas es, más que gratificante, deslumbrante y ensoñador. Un verdadero placer para los sentidos.

Abierto hasta el amanecer (From Dusk Till Dawn, 1996). Dirección: Robert Rodríguez. Guión de Robert Kurtzman y Quentin Tarantino. Fotografía de Guillermo Navarro. Música de Graeme Revell. Montaje de Robert Rodríguez. Con Harvey Keitel, George Clooney, Quentin Tarantino, Juliette Lewis, Salma Hayek, Cheech Marin, et al. USA. Color. (**, de 4). Más información, aquí.

jueves, diciembre 01, 2005

LI´L ABNER: THE FRAZETTA YEARS I

Por fin he iniciado la lectura del Li´l Abner que en 2003 y 2004 publicó impecablemente la editorial norteamericana Dark Horse en cuatro volúmenes hermosos a la vista y al tacto: The Frazzetta Years.

Un buen lector de literatura reconocerá la importancia del feroz y satírico Rabelais. Un buen lector de cómics debería conocer y reconocer la importancia de obras afines como Rabelais: Li´l Abner y Popeye serían dos buenos ejemplos (intenta explicar al adulto medio que el Popeye de Segar es una obra de arte, y te mirarán rarito). Los clásicos no han desaparecido del todo, aunque se publiquen poco en Estados Unidos, y ahí tenemos la reedición en curso de Krazy Kat, Peanuts o Gasoline Alley; ahí tenemos la reciente reedición de Prince Valiant, o del Flash Gordon de Mac Raboy. Incluso la del Spirit, de Eisner, con un nuevo color absolutamente espantoso. A pesar de todo, resulta a todas luces insuficiente, y uno se pregunta por qué.

Volviendo a Li´l Abner, resulta curioso que estos cuatro bonitos tomos que lucen en mi librería y del que acabo de terminar el primero se amparen en el renombre de Frank Frazzetta (glorioso dibujante de bárbaros y bárbaras estupendas), quien durante 8 años trabajó como "negro" para la página dominical de Li´l Abner. Parece como si el propio nombre de Al Capp no fuera suficiente.

Li´l Abner fue una sátira feroz contra la América más palurda, ignorante y conservadora. El protagonista es el estúpido Abner, un chicarrón medio idiota pero de buen corazón que vive en el poblacho más miserable de todo Estados Unidos: Dogpatch, una especie de Dogville pero en versión humorística y feroz (¿conocerá Von Trier la obra de Capp?), un villorrio habitado por indios y americanos blancos que conviven en armonía entre la miseria y la suciedad y sientan a la mesa a comer a sus propios cerdos. Li´l Abner es el beatus ille de la miseria. La visión feroz de Capp, que desde su tira diaria y páginas dominicales parodiaba cuanto menos le gustaba de su propio país, sigue siendo una fuente enorme de diversión para un lector moderno. Hay quien ha argumentado que se trata de un humor muy norteamericano que no entusiasma a todos, pero aun así es posible leer esta serie, si no a carcajada batiente, con una continua sonrisa a causa de su humor mordaz y sus personajes embrutecidos donde no podían faltar las guapas chicas de Capp, esas harapientas bellezas de Dogpatch que se tumban bajo un árbol a dormir la siesta junto a los cerdos. Grotesco e hilarante.

El primer tomo recopila las páginas dominicales de 1954-1955, páginas que eran independientes de las historias que se desarrollaban en la tira diaria de los periódicos y que tenían una continuidad que permitía tramas mucho más mordaces y elaboradas. Las mínimas tramas de la página dominical, que es la que ha recuperado Dark Horse, suelen durar como mucho cuatro o cinco planchas, salvo en el caso de dos historias que se desarrollan hasta las doce domincales. Editado con introducción y comentarios de Denis Kitchen, se trata de un tomo publicado a todo color en buen papel partiendo de suplementos dominicales escaneados del Sunday Mirror de Nueva York. Todo un clásico del humor más ácido y virulento que regresa, aunque sea parcialmente, para hacernos reír con las puntadas estridentes y el humor cáustico de los aldeanos más impresentables y mugrientos de un Estados Unidos de miseria, suciedad e ignorancia que quizá no pertenezca del todo al pasado.

Al Capp, Li´l Abner: The Frazetta Years. Volume 1, 1954-1955. Edited and Commentary by Denis Kitchen. Dark Horse. Milwaukee, May 2003. (****, de 4).