jueves, julio 01, 2010

REGRESO DE XALAPA

Regresé el domingo de Xalapa, Veracruz, donde durante la semana pasada impartí un curso sobre novela policiaca de temática romana clásica. No es la primera vez que viajo a esa encantadora ciudad que adoro, sobre todo ahora que tengo un buen par de cuates allí (y espero que mi reciente visita me haya grangeado más cuates y cuatas en la conocida Ciudad de la Eterna Niebla, aunque la niebla tampoco es lo que era). Para mí constituía una especie de reto emocionante, pues se ha tratado de la primera vez que imparto un curso fuera de la institución donde laburo y donde, quieras que no, ya me conocen y no les queda de otra que aguantarme. Estos eran rostros nuevos de estudiantes avanzados (otros no tanto) de la Escuela de Letras. Creo que en cuanto a número de asistentes y concurrencia hice un buen desempeño y quedaron contentos.

Mi amiga MV presentó el pasado jueves su libro Tordos sobre lilas, un bellísimo volumen de cuentos sobre la turbulenta Juaritos. Lejos de las estridencias a que nos tiene acostumbrada la urbe más salvaje del planeta, en sus relatos aflora sobre el pantano de la realidad un espíritu de ternura y filosofía con que ella contempla la miseria, la desesperación, la locura. Fue bueno compartir después unas cervezas y whiskies con los presentadores y los amigos, entre quienes se contaba EAP, quien vino desde el Defequito a presentar el volumen. Y cómo no, volver a ver a ex-alumnas que ahora hacen en Xalapa su semestre de intercambio, o sencillamente huyeron de la sangre y del fuego.

La foto de arriba está tomada más allá de Veracruz, en Santiago Tuxtla, donde pasé el fin de semana. En los Tuxtlas, región ciertamente lovecraftiana, pude sentir como pocas veces antes ese famoso tempo mexicano, esa sensación de que hay algo ancestral en México que todavía nos vigila. Y quién sabe si nos proteja. Debajo de esas nubes, por ejemplo.

3 comentarios:

César Silva Márquez dijo...

yo estuve ahí, ñaca ñaca. un abrazo y salud... con alcohol de caña

Pau dijo...

Welcome back!

Don Melón de la Huerta dijo...

Caray, anda todo mundo muy lovecraftiano. Mi carnal viene de Providence, Rhode Island. Y yo, pues aquí en las montañas de la locura.

Un abrazote!