jueves, mayo 01, 2008

FANTASCOPÍA MEXICANA: EL MONSTRUO RESUCITADO (1955), DE CHANO URUETA

La biografía del director Chano Urueta (1895-1979) fue tan agitada y variable como su filmografía, hasta el punto de poder afirmar que, quizá, no exista una sola de sus películas que pueda estar altura de su existencia errabunda e inquieta. Resumo a partir del volumen Diccionario de directores mexicanos, de Perla Ciuk: Nacido en Mineral de Cusihuiráchic (Chihuahua), durante su adolescencia acompañó a Pancho Villa y Emiliano Zapata en sus campañas, y al concluir éstas se convierte en un inquieto mexicano itinerante que recorre no sólo el continente americano, sino también Asia, África y Europa. Urueta, impulsado también por una enorme curiosidad de conocimiento, se tituló durante su juventud en tres carreras distintas (Leyes, Filosofía y Letras e Ingeniería), que estudió respectivamente en Londres, París y Canadá.

Fue uno de aquellos pioneros del cine mexicano que hicieron sus primeras tablas en el Hollywood silente, donde filmó en 1929 uno de los primeros intentos de película sonora para la RKO: Gitanos. Allí se hizo amigo del español Xavier Cugat y del mexicano Emilio “el Indio” Fernández, que intervenían también en Gitanos. Tras un intento inconcluso que también escribe (Destino, 1929) regresa a México y colabora como ayudante de dirección de Sergei M. Eisenstein en ¡Que viva México! Su primera película como director en México será Profanación (1933), y a partir de entonces se convertirá en uno de los artesanos más prolíficos de esta cinematografía, donde alcanzó a rodar cerca de 100 títulos hasta 1972. Pasó por el melodrama, el cine revolucionario, el cinema de terror y finalmente el de luchadores, donde, a la sombra de iconos como Santo o Blue Demon rodaría algunas películas hoy consideradas de culto en grupos de cinéfilos especializados.

Como director de películas de terror, rodó algunos títulos que hoy también son consideradas emblemáticos entre los seguidores del género. El cine mexicano, poderosa industria durante los años 40 que nutría de fantasía en blanco y negro a toda Hispanoamérica, es hoy una especie de Atlántida hundida y olvidada. A pesar de que el cine clásico sigue gozando de cierta popularidad (no hay tarde de domingo en la televisión mexicana sin Pedro Infante), lo cierto es que las nuevas generaciones sólo conocen sus clásicos por visionados “a cachitos” en horas muertas por canales perdidos y desconocen un fondo cinematográfico que, más allá de Luis Buñuel o el Indio Fernández, está repleto de curiosidades y singulares aportaciones a la cultura popular de la aldea global. El desentierro reciente (nunca mejor dicho) del cine de terror mexicano de los años 50 y 60 está resucitando, al parecer, películas que van más allá de la grotesca parodia o del zafio remiendo hollywoodense. Son, en muchos casos, películas modestas de presupuesto, con actores quizá no muy efectivos en la mayor parte de los casos, pero también en muchas ocasiones con grandes aciertos (si es que no hallazgos) que hacen las delicias de los aficionados al género.

Es cine que bebe, por la época en que fue filmado, de toda la estética del cine de terror de la Universal de los años 30, cine de serie B, C y hasta Z, y por la singularidad de sus planteamientos a veces, o por lo bizarro de sus propuestas y resultados, tendría una trascendencia que en ocasiones llegaría hasta la Hammer inglesa, productora que a partir de los años 50 retomó la antorcha del terror que una vez ostentó la productora Universal.

Todo esto son impresiones desordenadas que uno va recogiendo por aquí y por allá. En Internet la información es precaria. Aquí hay una breve página sobre el cine de terror mexicano. De muchos títulos que hoy son considerados de culto, en la mayor parte de los casos sólo hay alguna triste foto, y en general las búsquedas que uno realiza sólo son respondidas por el eco de los buscadores, y casi nunca por información puntual sobre esta película o la otra. Mientras tanto, los amantes de las bizarrerías aztecas escarban y compran en mercados globales películas que a veces (como en Amazon) se cotizan a precios de quedarse calvo. Una de estas películas de culto, apreciada por los buscadores de rarezas del género, es El monstruo resucitado, filme que dirigió en 1953 Chano Urueta. Se trata de una película inencontrable en el mercado mexicano y estadounidense que sólo la Mula de Alejandría podía albergar en sus polvorientas alforjas. Fue allí donde la hallé, en una copia absolutamente deficiente: transferencia de un viejísmo VHS a soporte DVD pasado por el filtro del más lacerante deterioro y olvido. Una vez vista, creo que no merece tamaño olvido, o al menos, sin ser el Frankenstein de James Whale, no es mucho peor que muchos filmes de 60 minutos que nos legó el entrañable y querido Bela Lugosi cuando trabajaba a destajo para la Universal.

El monstruo resucitado, como buena joya de serie Z que es, se trata de una mezcolanza de elementos tomados de aquí de allí, pero principalmente de tres fuentes primordiales, que cito en orden de importancia: El fantasma de la ópera, Frankenstein y El gabinete del Dr. Caligari. La historia no es ningún delirio de originalidad, pero no denigra la imaginación de sus responsables (entre quienes se cuenta el italiano Arduino Maiuri, quien al regresar a Italia escribió algunos filmes de Mario Bava y Sergio Corbucci): Nora (Miroslava Stern) es una joven e intrépida periodista que, aconsejada por el director de su periódico, el señor Gherásimos (Fernando Wagner) se anima a seguirle la pista a uno de esos anuncios por palabras donde un corazón solitario busca grata y comprensiva dama con quien compartir la existencia. Este anuncio la conducirá a conocer al Dr. Hermann Ling (interpretado por el español José María Linares-Riva), un genio desaparecido de la cirugía plástica que vive en una mansión rodeado de espejos cubiertos, con la única compañía de un criado tan macabro como él (Mischa, interpretado por Alberto Mariscal y trasunto del Cesare de El gabinete del Dr. Caligari) y espectrales esculturas de mujer realizadas por él mismo. El Dr. Ling es un psicópata desfigurado que vive de sus rentas esperando encontrar a la mujer que le devuelva las ganas de vivir y de regresar al mundo. Nora, que intentará convencerle de sus encantos ocultos, acabará por lamentar haberse metido en tamaña aventura de melodrama y terror.

Todas las acciones del film tienen su justificación en estos ingenuos planteamientos. El Dr. Ling busca el amor, ya que desde niño fue repudiado por su fealdad, tanto por padres como por vecinos, amigos y hasta por el gato. La parte en que el Dr. Ling cuenta su patético pasado pretende con tanta intensidad conmovernos el corazón que incita a las carcajadas, pues nos hace ver que en el fondo el Dr. Ling no es más que un niño que no ha crecido, y que su insensibilidad ante las mujeres, sus deseos desmedidos de amor primero y de venganza después, responden a una inestabilidad emocional que es la de los grandes psicópatas megalómanos de los tebeos antiguos y de la serie Z de pasadas décadas. La interpretación de los actores suele ser llana, pero efectiva, sobre todo por parte de Linares-Rivas, que sabe sobreponerse a la máscara y deambular entre la ñoñería sentimental y la maldad carpetovetónica con notable acierto. Frente a él, y como no podía ser menos, destaca la presencia desenvuelta y llena de encanto de la trágica y dulce Miroslava Stern, cuya expresividad y saber estar garantizan, cuanto menos, el aliciente de belleza añadida que no viene mal a ninguna película de terror.

La película transcurre en una ciudad centroeuropea recreada en los estudios Churubusco de México, por lo que todo el film tiene ese profundo encanto de sublime mentira, de fantasía geográfica y cultural, que adorna más que lastra algunas películas clásicas del cine mexicano. No sólo en Hollywood eran buenos para inventar Casablancas neblinosas de cartón piedra más falsas que un dólar de tres caras, pero enormemente sugestivas. A este detalle se le une la rica interrelación de acentos distintos de la lengua española: el castellano mexicanizado del español Linares-Riva, el español con cadencia europea de la checoslovaca Miroslava Stern (que aprendió a hablar muy bien el español, idioma en el que nunca perdió un tonito europeo que la hacía tan exótica) o el español con fuerte acento germano del alemán Ferdinand “Fernando” Wagner, y entre ellos los mexicanos Carlos Navarro y Alberto Mariscal (éste último nacido en Chicago). Toda este conjunto de amalgamas (europeísmo de estudio mexicano, acentos diversos, pastiche argumental…) convierten a esta película en un extraño pero sugestivo artefacto cinematográfico donde destaca, principalmente, la fuerza visual de toda la producción, desde la fotografía de Víctor Herrera a los decorados diseñados por Gunther Gerszo y Mario Padilla, que alcanzan lo verdaderamente sublime en los interiores de la mansión del atormentado Herman Ling, cuya máscara monstruosa (responsabilidad de Armando Meyer) no ha perdido con el tiempo ni un ápice de su encanto o capacidad de generar repulsión.

Más información técnica, IMDB.

11 comentarios:

Don Melón de la Huerta dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Don Melón de la Huerta dijo...

Es bien sabido que nadie es profeta en su tierra, pero cuál es la tierra del mexicano que prefiere arrimarse donde otros calientan gordas en vez de ver qué puede preparar con lo que hay en su propia cocina? Fíjate lo vieja que es la tradición del horror mexicano, y en el hecho de que, no obstante su mala calidad a veces, tenía cómo distinguirse de las variantes de otros países, y qué aportar a la tradición en general. Muy interesantes datos que rescatan al menos el valor histórico que estos churritos puedan tener, y muy importante que al menos hagas un esfuerzo por despertar la curiosidad de tus alumnos en sus propias cosas, que alguno que otro te ha de estar leyendo. Por mi parte, te agradezco los datos sobre Alberto Mariscal, quien diera la oportunidad a los hermanos Almada de hacer sus pininos en el cine, con lo cuál le estaré eternamente agradecido.

Oye, entonces el diccionario de Perla Ciuk está todavía en línea, o te lo compraste? Si es así, pos mochilas, no?

Saludotes, y que sigas teniendo un feliz "puente."

El profesor Gafapasta dijo...

Don Melón:
El diccionario de Perla Ciuk es fácilmente encontrable en las librerías de CONACULTA del país. Es una maravilla, contiene un montón de información de primera mano. Desgraciadamente, no está en línea, aunque creo que también existe una edición en cd-rom, que no te recomiendo si es tan patética como el Diccionario de escritores del cine mexicano, que compré en disco y ahora no puedo usar.

Lo malo es que el libro de Ciuk es un volumen muy gordo en papel bueno (que aquí no hacía ninguna falta) y que se descuajeringa en cuanto lo trasteas un poco.

Valoro mucho tus opiniones de mexicano y buen conocedor de este cine antiguo. Espero que me enriquezcas estas reseñas con tus comentarios. La idea es recopilarlas algún día en un libro.

Como siempre, bienvenido y un saludote.

Apostillas literarias dijo...

Un pajarito me dijo que habia sido tu umpleaños hace unos dias ¿es asi?

Si es verdad, quiero felicitarte y dejarte un gran pastel y un abrazo. Y si no es así, de todas maneras.

Muchas felicidades.

El profesor Gafapasta dijo...

Magda: muchas gracias por las felicitaciones. Te deseo yo también lo mejor.

Un saludote.

Anónimo dijo...

Hola. Dónde podré conseguir una copia de esta película en DVD? Aunque sea en VHS y la paso a DVD?
Sabes?

De antemano, muchas gracias.
Excelente blog, felicidades.

Saludos.

El Pobresor Gafapasta dijo...

Para Anónimo:
Pues mira, yo la descargué con Emule. Acabo de buscar en torrents y no está. Emule es la única opción, hoy por hoy.

Gracias por tus palabras. Un saludote.

dnavasr dijo...

Hola Gracias por la respuesta pero estas seguro que solo la encontraremos en Emule ?' o hay otra opcion !! ..

El Pobresor Gafapasta dijo...

Dnsavar:
Cuando escribí esto sólo se podía descargar en eMule. Pero si curioseas por Amazon es posible que haya sido editada en Gringolandia. Suerte.

andrea dijo...

Foi nesse site aí que eu comprei o pacote de canais tvnocelular.com.br

Anónimo dijo...

Hola, no se si estoy escribiendo en un viejo hilo ya que no veo las fechas, pero esta pelicula la acabo de ver recien en un blog frances y la he descargado, esta en italiano con subtitulos aparte en frances por lo cual me di a la tarea de traducir los subttitulos y ahora estoy arreglando las sintaxis y los tiempos de los verbos.
Es una edicion echa en italia porque los creditos estan en italiano