domingo, marzo 22, 2009

ONE FROM THE HEART (1982), DE FRANCIS COPPOLA



Corazonada es una joya que costó la corona a su director, Francis Coppola. Caballero andante del celuloide, se transformó en profeta de las nuevas tecnologías. La audiencia conservadora de los 80 no perdonó su mesianismo, aunque ahora damos la razón al profeta adelantado a su tiempo. Corazonada fue pionera del cine digital con efectos especiales al servicio de la historia. Hoy, generalmente, son las historias las que se vuelven siervas de los efectos especiales. Corazonada era todo forma, pues su historia es la de millones de seres comunes: chico y chica se pelean, buscan otro amor durante una noche, y acaban por darse cuenta de que el amor es pájaro de ida y vuelta. Finalmente, chico y chica se reconcilian. Historia tan vulgar sólo podía ser contada por medio de un tono lírico que las nuevas tecnologías convirtieron en epopeya heroica del corazón.Desde la aguardentosa música de Tom Waits a la borrachera cromática de Vittorio Storaro. Su tecnopadre todavía no acaba de pagar las deudas. ¡Y eso que es nuestro corazón el que está en deuda con Francis Coppola!

miércoles, marzo 18, 2009

ADIÓS A PEPE GONZÁLEZ

Se ha muerto Pepe González y se nos ha muerto, a muchos, una parte de nuestra educación sentimental. En aquellos lejanos años 70 Pepe fue el dibujante de un puñado de las mejores historietas de Warren Publishing, y en concreto, el mejor dibujante que jamás tuvo Vampirella. González fue parte de aquella gloriosa generación de españolitos que Josep Toutain desembarcó en Nueva York y dominaron el mercado de Estados Unidos.

Mocoso fagocitador de tebeos como yo era, de entre todos mis grandes amores imposibles tuve sobre todo dos: Modesty Blaise y Vampirella. Sólo a un tarado se le puede ocurrir enamorarse de un personaje de los tebeos. Toda la culpa de mi amor por Vampi la tuvo, sobre todo, Pepe González, aunque no poco contribuyeron tambión las formidables portadas que para la revista usaca pintaba el gran artista catalán Enric. Se ha muerto Pepe González, quien, a pesar de la modestia de su nombre y su apellido, tan poco llamativos, dibujaba a las chicas como nadie. En homenaje a él, cuelgo aquí esta historieta de 12 páginas de Vampirella en su versión original inglesa. Los colores de la época, feos como la chingada, no le hacen hoy día justicia a González, pero ¿para cuándo una edición completa en blanco y negro de la Vampirella de Pepe González?

Feliz viaje al planeta Drakulón, don Pepe. Aquí en la tierra, te seguiremos adorando.

P.S. El Carcelero Pons ha colgado en su blog unas cuantas entrevistas históricas con José González. Para ver el enlace, clicar aquí.











miércoles, marzo 11, 2009

CORDIALMENTE INVITADOS


Desde que regresé de España, estoy que no paro. Ni un tebeo he podido leer desde que acabó enero. Primero fue el curso de Elmer, y luego el I Coloquio Internacional Juan Ruiz de Alarcón. Espero, a partir de la semana que viene, prodigarme un poco más por este ático. Mañana a primera hora marcho a Chihuahua para la presentación de esta novela histórica pero que muy recomendable. El viernes la presentamos en Juaritos. Lo bueno de tanto viajecico es que tengo horas por delante para leer, lo cual no está nada mal en los tiempos que corren, y hasta vuelan. Para más información, hagan clic sobre la imagen. Están cordialmente invitados.

jueves, febrero 26, 2009

PERDIDO EN EL SIGLO XVII

Durante la primera quincena de este mes anduve por la piel de toro. En Madrid y otros parajes. En Madrid renové mi carnet de investigador y pasé unos días sumergido en la consulta de unos libros del siglo XVII en la Biblioteca Nacional (avéase afoto). Cosas de gafapastas. A mi regreso he andado muy atareado volcando todo ese material en papelotes que, no sé, creo que les aburriría si les hablase de ello. Bueno, espero volver a tener tiempo para mí a partir del jueves de la semana que viene. Y para esta bitácora. Y para seguir viendo Carnivále, una atmosférica serie que he tenido que dejar colgada hasta que vuelva a la normalidad. Permanezcan atentos a su monitor.

martes, febrero 17, 2009

CURSO DE NOVELA CON ÉLMER MENDOZA

El escritor mexicano Élmer Mendoza (ganador en 2008 del III Premio Tusquets de novela con Balas de plata) estará entre nosotros la semana que viene para impartir un taller de novela que se desarrollará en tres módulos a lo largo de un año. Horarios vespertinos, entre 4 y 7:30 de la tarde. Más detalles, al hacer clic en el volante adjunto.

jueves, febrero 05, 2009

FANTASCOPÍA MEXICANA: SENSUALIDAD (1951)

Sensualidad, protagonizado por la cubana Ninón Sevilla, es un melodrama desopilante donde todos se odian, se aman, se abandonan y reconcilian, se mienten, se dicen la verdad, se golpean porque se aman aunque en el fondo se odien (con marcha atrás y viceversa incluida) se viven y se beben como veneno puro, y al fin se mueren o los mueren, variedad del matar muy arraigada en la mentalidad popular del mexicano. Sensualidad es un melodrama musical, colmo de la bizarría y lo disonante, que arraigó firmemente en un contexto propicio: el cine de cabareteras que a finales de los años 40 arrasa en México, y que podríamos sintetizar en mucha música, suficiente pierna, poco cerebro y demasiado corazón.

El placer que se siente al ver esta cinta no es un placer siempre de los sentidos o del intelecto, es un placer brutal que nace de las vísceras, casi mortificador, que tiene más que ver con el tremendismo y la morbosidad retorcida con que son tratadas las relaciones sociales o familiares cuando éstas se ven afectadas por una pasión enfermiza y destructiva como un cáncer. Si debiésemos buscar alguna clase de parangón moderno para comprender la fuerza de una película como Sensualidad deberíamos pensar en el melodrama almodovariano a lo bruto, sin refinamientos casi, y sin la construcción perfecta que a veces tienen los guiones de Almodóvar. Comparten los personajes estridentes y los destinos marcados como cartas fatales.

El cine de cabareteras, llamado también de rumberas, fue un reflejo de la efervescente realidad mexicana de aquellos años, en que los cabarets y su alegre fauna, llena de lenones y de chicas de alterne, que pronto fueron trasladados a las pantallas en proporciones industriales: sólo en 1950 fueron estrenadas cincuenta películas de estas características. Destacaron en el género figuras como Agustín Lara (reinventando su vida, inventando su leyenda), José G. Cruz (genial autor de cómics, actor y guionista para los filmes de Juan Orol), exóticas rumberas de cuerpos rotundos como Tongolele o Rosa Carmina. Destacaron sobre todo Alberto Gout como director de Ninón Sevilla, quienes con Aventurera (1949) y Sensualidad (1950) alcanzaron el mejor equilibrio posible entre un cine industrialmente bien hecho y el melodrama excesivo tan del gusto de la época, lleno de giros argumentales y reconocimientos familiares inverosímiles, todo ello sazonado con excelentes temas musicales y números de baile que en no pocas ocasiones se rodaban en los legendarios cabarets de la época.

El director Alberto Gout (1907-1966) creció entre México y Los Angeles, donde comienza a introducirse en el mundo del cine. Tras su regreso a México en 1933 se incorpora a la industria como maquillista en filmes como La llorona (1933), y ya con crédito, en películas como La mujer del puerto (Arcady Boytler, 1933) o Refugiados en Madrid (Alejandro Galindo, 1934). Gout debuta en la dirección con Su adorable majadero, y desde esa fecha hasta 1946 su cine deambulará entre la comedia y el género histórico. A partir de 1946 comienza a dirigir películas de rumberas, donde dirige a las actrices más destacadas de la época y se especializa, sobre todo, como el mejor director de Ninón Sevilla, con quien inicia su colaboración en Aventurera (1949), película destacable con algunas escenas antológicas que causó cierta sensación dentro y fuera de México.

Sensualidad nos cuenta la historia de Aurora (Ninón Sevilla), una bailarina de cabaret que decide vengarse del juez (Fernando Soler) que la envió a presidio durante dos años por intentar desvalijar a cierto panoli con la ayuda de su chulo o padrote (el excelente actor Rodolfo Acosta). Una vez en libertad, esa mezquina sombra que es el destino la vuelve a poner en el camino del recto juez, a quien enamora y engatusa hasta hacerle ganar el sexo y perder el seso. Una vez conquistado y abandonado por la mezquina Aurora, el juez degenera hasta el extremo llegar a robar y matar para recuperarla.

Toda la película gira, por lo tanto, en torno a la come-hombres interpretada por Ninón Sevilla con desenvoltura, fuerza expresiva y buenas dosis de cínica vulgaridad. Ninón Sevilla (La Habana, Cuba, 1926) fue una de las grandes musas del cine de rumberas, y su permanencia en el cine duró mientras este género fue posible por el contexto de permisividad social de la época. Entre 1946 y 1955 interviene en siete películas, hasta reaparecer en 1981 en personajes maduros, alejados de aquel cine que la hiciera famosa. Bailarina de garra y poderío, lo cierto es que Ninón Sevilla no va a ser más ella que cuando baila en los dos números musicales con los que consigue su mayor lucimiento en esta cinta.

Escrita por el español Álvaro Custodio, los méritos técnicos de la película y sus logradas caracterizaciones convirtieron la película en un éxito que traspasó unas fronteras que nadie pensó rebasaría: la película se estrenó en Francia, donde obtuvo el reconocimiento de buena parte de la crítica. El cine de rumberas, tan propio de México como lo sería años después el de luchadores enmascarados (pero éste con una calidad actoral y cinematográfica ínfima) alcanzaría en algunos años la atención de muchas plumas especializadas, y el mismo François Truffaut, todavía crítico de Cahiers du Cinéma, escribiría un dossier sobre este subgénero exótico exclusivo de México y tan empapado en sudores como en lágrimas.

Versión rumbera de El ángel azul, no hay que extenderse mucho en explicar que carece de casi todos los méritos estéticos y actorales de la película célebre de von Sternberg, con una sola excepción: los dos números musicales de Sensualidad (La media naranja y Dixie Mambo) son mucho mejores que los del clásico del cine alemán, y Ninón Sevilla, que no era ni peor ni mejor actriz que la Dietrich porque ambas se hallaban en registros muy distintos y ninguna de ellas era, en sentido estricto, actriz, compone en Sensualidad a una mujer fatal mucho menos maquiavélica y cerebral que la Lola-Lola de Sternberg, pero sí más bestezuela y tropical: Aurora es una come-hombres, una fulana terrible con unos modales tormentosos y una boca de arpía. Visceral y atormentadora, Aurora es una María Félix de los congales que revive en antros llenos de humo y sin glamour el masoquismo del machismo extremo de ese hombre atormentador de esposas castas que tiene que acabar encontrándose con la horma de su zapato en la mujer que le haga garras y le obligue a morder el polvo por un polvo. No pocas veces fue comparada Ninón con Marlene, pero Ninón era más temperamental que maquiavélica. Convertida ya en una celebridad internacional, se sabe que en París ganó un concurso de piernas: las de Ninón fueron más celebradas que las de Marlene y Ginger Rogers.

Sensualidad es una película cuidada con una excelente fotografía de Alex Phillips y una envolvente y conseguida banda sonora de Antonio Díaz Conde. Es un film muy divertido y nada realista (o eso espero con alivio) que retuerce las reglas del melodrama hasta hacerlas llorar de dolor y reducirlas al absurdo en su concatenación de perrerías, maldades, ardides de baja estofa y desgracias. Al contrario de la optimista comedia musical hollywoodense, en el melodrama cabaretero mexicano hay pesimismo innato y una sombría visión de la vida como valle de orines más que de lágrimas. Los personajes vienen malditos o se maldicen a sí mismos durante el transcurso de la película. Tiene, eso sí, ese aire serio y cuidado de la obra que quiere complacer con decorosidad y buen gusto estético, sin disonancias de mal gusto técnico: un bello tema que da título al film, unos números musicales exuberantes y cuidados, unos actores que ejercen muy bien su papel (el excelente Fernando Soler, acompañado por sus dos hermanos, interpreta sin excesos a este juez incorruptible y estricto que acaba por ser víctima de su incorruptibilidad), y unas ambientaciones bien cuidadas. La película comienza in crescendo, con la pérfida Aurora corriendo para salvar su vida. Oculta en el rincón de un desván, tiembla huyendo del brazo de su Némesis con pistola, un primer plano encadena sus ojos con un flash-back que nos introduce en las lágrimas, risas y amor de este delirio todavía delicioso, y quizá, hoy más todavía que cuando se filmó, por cuanto hoy tiene de museo, de sublimación tropical, de moralmente incorrecto, de chulo y de barriobajero.

Más información técnica, en IMDB.