miércoles, junio 21, 2006

VALERIAN 3: BIENVENIDOS A AFLOLOL

Quizá se trate este álbum de la primera obra maestra de la serie Valerian, tras unos comienzos que, si bien no son balbuceantes, sí apuntan a una grandeza que todavía no consiguen. La originalidad del estilo de dibujo de Meziéres y unos guiones de Christin que comienzan a convertirse en fábulas morales sobre los problemas del siglo XX y de la historia del hombre en general crean aquí el álbum más divertido (y también reflexivo) de la serie en sus primeros números. En esta ocasión, Valerian y Laureline se topan con una nave espacial donde viajan los aflololianos, un pintoresco pueblo amante de las bromas y del placer, dotados con individuales poderes extrasensoriales, que regresan a su planeta tras un vagabundeo de varios siglos. Sin embargo, el añorado locus amoenus que había sido Aflolol cuando sus habitantes lo abandonaron, ahora ha sido convertido en Technorog, importante centro industrial del Imperio Galáctico. La llegada de los primitivos habitantes, quienes reivindican su derecho a habitar sus tierras, choca con los intereses económicos del Imperio Galáctico. El álbum destaca sobre todo por su recreación de los entrañables aflololianos, pueblo hedonista y despreocupado, y la reflexión implícita que sugiere esta historia sobre las relaciones entre trabajo y placer, así como la velada trasposición que encontramos entre los aflololianos y los indios americanos, exterminados primero y más tarde recluidos en reservas. Excelente, y sobre todo, divertidísimo.