viernes, noviembre 28, 2008

¿QUÉ TIENEN EN COMÚN YUKIO MISHIMA, BATMAN Y MÓNICA BELLUCCI?



Los tres desprenden un inconfundible aroma a santidad, como puede verse aquí mismo:

San Sebastián, de Guido Reni (1575-1642). Mucho es lo que habla el gran Mishima en su obra Confesiones de una máscara (1948) sobre las fantasías de carácter erótico que le provocaba esta pintura de Reni, donde, según él, la agonía de San Sebastián estaba teñida de efluvios tan eróticos como mortuorios. Sebastián nació en 256 y fue ejecutado en 288 por órdenes del emperador Maximino, quien descubrió mediante delatores que era cristiano. A pesar de haber servido como jefe de cohorte de la Guardia Pretoriana para el emperador Diocleciano y de ser estimado por todos por su valentía y rectitud, Sebastián fue condenado a morir asaeteado contra una columna a la que fue atado. Fue rematado a latigazos. Su fiesta es el 20 de enero y hoy es considerado el santo patrón de la comunidad homosexual.

jueves, noviembre 27, 2008

CREATIVIDAD Y EDUCACIÓN

Mi texto de presentación del libro Cultura y creatividad infantil, leído el 22 de octubre de 2008 en el Centro Cultural Universitario. Me acompañaban en la mesa la directora y actriz Perla de la Rosa y el escritor Willivaldo Delgadillo.

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Es poco todo lo que se pueda escribir sobre la importancia de la imaginación en nuestras vidas y la trascendencia de la creatividad en la educación, que es una parte importante de la vida. Es por esto que todos los artículos del presente libro invitan a la reflexión. Como bien dice la Mtra. Teresa Montero en las primeras páginas de su artículo, la palabra creatividad no resulta bien entendida hoy día, pues la mayoría la asocia con el arte, y no con la originalidad en llevar a cabo los actos cotidianos de la vida como cocinar o arreglar un cuarto. Es decir, tenemos una visión aristocrática de la creatividad que daña nuestra calidad de vida, pues la asociamos con las élites intelectuales o artísticas. Recoge Montero la frase de Einstein: “La imaginación es más importante que el conocimiento científico”. ¿Por qué diría esto Einstein? Quizá porque él sabía que, en buena medida, el conocimiento futuro depende del estado de nuestra imaginación en el presente.

La malograda visión del arte y la literatura como una vía de adoctrinamiento ha dañado también a la literatura, dice Luis Carlos Salazar en sus páginas, pues la literatura no tiene la obligación de educar en las buenas costumbres y valores morales, sino “fomentar una educación de nuestra experiencia emotiva de manera que el lector desarrolle su sensibilidad” (p. 25). Los cuentos de hadas, recuerda Salazar, se dirigen a un público de niños, “no para mantenerlo en su estado infantil, sino para colocarlo ante las dificultades fundamentales del hombre” (p. 27). De ahí que las edulcoradas versiones de Disney constituyan un disparate educativo, pues resultan engañosas.

Montero se centra en las bondades de la educación en el arte plástico y Salazar en las virtudes de la enseñanza temprana de las bondades de la literatura. La erradicación sistemática del arte y la literatura de las aulas donde sufren, más que aprenden, los infantes producen resultados socialmente catastróficos y seres incompletos, desgraciados y disfuncionales, como muy bien explica Ricardo León en su apocalíptico (y verista) capítulo para este libro, donde llama a la educación “desgracia nacional globalizada”. León dibuja un escenario de masas adolescentes que se dejan llevar por la seducción de las imágenes con el arrobo de gatitos que sueñan, que miran pero son incapaces de analizar las imágenes que ven; seres incapaces de pensar por sí mismos cuya carencia de pensamiento racional es suplida por los mensajes oficiales que dictan gobiernos y multinacionales sin cuestionar su validez. Por último, Manuel Arroyo nos explica cómo es la naturaleza creadora y cuáles sus características. Desmonta Arroyo, y lo hace con toda razón, el mito del artista como un ser al margen de su tiempo y su sociedad, como si fuera un iluminado poseído por una divinidad, y nos dice: “La creatividad no se produce dentro de la cabeza de las personas, de forma aislada, sino en la interacción entre los pensamientos de una persona y un contexto sociocultural determinado” (p. 50).

La lectura de este precioso libro, deliciosamente ilustrado por dibujos de infantes, deja un agradable sabor de boca por todo lo que nos recuerda, nos desmiente y nos enseña, pero también deja una pregunta en el aire que quisiera poder discutir en esta mesa. Es verdad que necesitamos educar a nuestros estudiantes en la creatividad, pero, ¿todos pueden educarles? Cuando uno habla con los estudiantes en los corrillos de alumnos y éstos se pronuncian sobre sus profesores, no saben que, por lo general, aquellos profesores que más les agradan suelen ser los más creativos en su vida personal y diaria. El que dirige teatro, es que lo interpreta, el que escribe novela o cuento, o el que pinta, es una persona creativa que traslada la creatividad a la docencia de una forma natural. No podremos formar a los alumnos en la creatividad si los mismos profesores niegan la creatividad en sus vidas, pues muchos de ellos ni siquiera son lo suficientemente creativos para abrir un libro e imaginar el universo narrativo que les propone un autor cualquiera.

Debemos insistir en una preponderancia de la imaginación y la creatividad dentro de las aulas, pero antes debe estar dentro de las vidas de todos. Debemos conceder más importancia al ocio y a la creatividad en nuestra vida cotidiana. Debemos trabajar menos horas, y soñar más, dedicar más tiempo a nosotros mismos. Debemos recordarnos y recordar un derecho inviolable que se viola todos los días: el trabajo es tan sagrado como la vida privada, y en teoría, todos deberíamos tener una vida privada con horas suficientes para leer más, hacer más deporte, asistir a talleres de poesía o de pintura, o lo que a cada quien le venga mejor. Una sociedad donde hubiese un balance más equilibrado que hiciese feliz a ambas partes entre el ocio y el negocio. Todos y cada uno de nosotros nacimos con talento para algo que quizá hemos perdido, y con ello perdimos nuestra creatividad. Quizá podamos recuperarlo, pero si no es así, no debemos permitir que eso suceda más. Desde la infancia deberíamos reconocer al literato, al músico, al bailarín o al teatrista y alentarle en la composición de su propio mundo creativo. Eso debería acompañarle a lo largo de toda su formación en las aulas. Debemos recuperar el valor sagrado de las humanidades, porque sin ellas ya sabemos la clase de mundo degenerado y mercantilista que estamos construyendo, donde las personas no somos personas, sino números, mano de obra prescindible y reciclable. Donde un día los bancos se declaran en quiebra, se hunden las bolsas y al día siguiente todos somos más pobres y nos encontramos volteando a todos lados sin saber ni cómo ni cuándo.

Debemos reivindicar la importancia del ocio y la creatividad en las vidas de todos. Debemos erradicar desde YA la idea de que el espíritu creativo es un tarado, un “rarito”. Debemos sustituirla por la idea de que, quien ha ahogado la creatividad que da sentido a su vida, es un individuo mutilado.

lunes, noviembre 24, 2008

LAS FILOSOFÍAS DEL DOCTOR ZARKOV

El hombre común se retira a la calidez de sus sueños; un científico se retira al calor de su quemador de Bunsen.

Hay un juego de palabras en inglés, creo que intraducible, entre hearth y heat. La primera palabra significa “hogar” en su sentido primigenio, es decir: lugar de las casas donde está el fuego (DRAE, primera acepción: "Sitio donde se hace la lumbre en las cocinas, chimeneas, hornos de fundición…"). La palabra española hogar procede del vocablo latino tardío focaris, que a su vez procedía de focus: fuego. En inglés heat significa calor. Mi traducción no es muy buena, pero intenta reproducir el juego de palabras que el doctor Zarkov hace en su afirmación a Flash Gordon. La dominical completa, aquí abajo, fue escrita por Don Moore y dibujada por Mac Raboy. Se publicó el 24 de octubre de 1954 y forma parte del segundo volumen que Dark Horse dedicó en 2003 a recopilar las aventuras de Flash Gordon de Moore y Raboy en cuatro tomos. Acabo de terminar el volumen 2 y qué quieren que les diga: nada desdeñable lectura. Vienen más muestras por el camino. Ya verán. En cuanto a la página de abajo, clicar sobre ella para ver a buen tamaño.

miércoles, noviembre 19, 2008

ANOTHER CAPP OF FRAZETTA'S TEA

Me alegro de que les gustasen las dominicales de Li’l Abner que ayer les dediqué con la complicidad de mi escáner. Hoy he impartido una clase sobre la novela gráfica. En concreto, de cinco de la tarde a ocho y media de la noche. Revisando mi banco de imágenes de cuando impartí Obras maestras de la narrativa gráfica, he encontrado por la mañana esta excelente Sunday de Li’l Abner perteneciente al mismo periodo en que Frazetta trabajaba para Al Capp haciéndose cargo de las dominicales. Se trata, así lo asegura nada menos que Dennis Kitchen, de la única Sunday para la cual Frank Frazetta no sólo hizo los lápices, sino también las tintas. En consecuencia, dice Kitchen, no es casualidad que sea la única página dominical que Frazetta conserve dentro de su colección personal de originales de todo el periodo en que trabajó para Al Capp como “negro” o “dibujante fantasma”. Es una dominical autoconclusiva y fue publicada el 8 de enero de 1956. La blonda muñeca es, claro, una parodia de Marilyn Monroe, que huye a Dogpatch cansada de tantos machos que la desean. Allí descubrirá que los hombres de verdad preferimos a mujeres de verdad como Moonbeam McSwine. Ustedes la disfruten.

Página tomada de Al Capp, Li’l Abner The Frazetta Years Vol. 2. 1956-1957. Edited and Commentary by Dennis Kitchen. Dark Horse Comics. Milwaukee, 2003.

martes, noviembre 18, 2008

AL CAPP Y LA ESTUPIDEZ HUMANA

Dicen los que saben que el mejor Li’l Abner no está en las dominicales de la serie, sino en las tiras diarias. Será verdad, pues Li’l Abner es una obra que conozco muy mal y no puedo opinar. Sin embargo, debo decir que me he divertido mucho con la lectura de las dominicales de este personaje que Dark Horse publicó en cuatro tomos durante 2003 y 2004. Son, además, las dominicales que Al Capp confiaba al cuidado de Frank Frazzetta, uno de los grandes del cómic usaca de la segunda mitad del siglo XX. Parece ser que Capp escribía los guiones, dejaba a Frazetta que hiciese los lapices y luego entintaba. Generalmente, con grandes resultados, aunque fuesen dominicales, que, sin presentar historias largas como la famosa de los Shmoo, sí tenían continuamente destellos de luminosidad, acidez a raudales y una mala leche congénita casi imposible hoy día en los medios de masas. A veces, la misantropía de Capp (que le apartó de posiciones de izquierda y le llevó, para su desgracia, a convertirse en una especie de paleo-con de los neo-con) rebosa vitriolo puro en las páginas de este Li’l Abner de las dominicales. La hilarante historia que reproduzco a continuación, de sólo dos páginas (publicadas el 20 y 26 de marzo de 1960) tiene una rotunda conclusión final que suscribirían muchos: nada produce más dinero que la estupidez humana. Triste, desengañado, lúcido y fiero Al Capp. Espero que puedan disfrutarla a pesar de (o gracias a) el delicioso y endiablado dialecto del inglés de Dogpatch, sin lugar a dudas una de las razones para leer esta obra en su idioma original y una de las grandes pérdidas que debe afrontar cualquier traducción a otro idioma.


martes, noviembre 11, 2008

TEBEOTECA I: ÁNGEL AUDAZ, UNA DELICIA INTRASCENDENTE

Poca vida tuvo la miniserie de cuadernos de aventuras espaciales (quizá fuera exagerado llamarla de ciencia-ficción) Ángel Audaz. Publicada en 1962 por Ibero Mundial de Ediciones (Barcelona), apenas vivió una vida efímera que se apagó tras diez números de aquellos cuadernillos de aventuras españoles de 12 páginas incluyendo portada y contraportada. La serie la integraban las aventuras de Ángel Audaz y, en la contraportada, una sección de divulgación científica de una sola página titulada Tele-Cosmos (y uno piensa, ¿y por qué lo de Tele, y no simplemente Cosmos?)
La trama de Angel Audaz, como la de tantas y tantas series de la época, es ingenua y carente de complejidad argumental. Su guionista fue S. Herrero, autor de quien nada más se sabe salvo haber signado esta serie. Toda la historia consiste en un pim pam pum cosmonáutico para solaz de niños de 1962. Hay que leerlo con estos ojos para poder disfrutar de aquella inocencia irrecuperable hoy en que los niños vitorean los chascarrillos de Pulp Fiction. Ángel Audaz prueba fortuna al beber de los moldes de Flash Gordon, tanto argumentales como gráficos (los pantalones de Àngel Audaz son aquellos de Flash, los del 7º de Caballería, que tan pronto desgarraba y perdía en los terribles parajes del planeta Mongo como recuperaba intactos a cientos de kilómetros). Sin embargo, en la parte gráfica, la deuda es mayor con la etapa de tira diaria de Dan Barry que con la dominical de Raymond, o, ni por asomo de referencias estilísticas, con la de Mac Raboy, a quien se ha querido ver como el más pequeño de los tres grandes. Raboy fue un grande por méritos propios que bien merece una reivindicación.

Quizá la mayor desgracia de una serie pre-pop y nada psicodélica como Ángel Audaz fue la de ser, en fechas tan altas como 1962, un refrito de refritos de tema flashgordoniano que hasta entonces habían sido legión. Sin embargo, no es Angel Audaz una lectura desdeñable, primero porque su extensión es la de diez suspiros, y en segundo lugar, porque la parte gráfica correspondió a un gran artista como Ripoll G. (Miquel Ripoll i Guadayol, 1919-1988), que firmó aquí con el Audaz su última serie. Dibujante singular y poderoso de numerosas series clásicas como Águila Negra (1948) o Cabeza de Hierro (1959). Dueño de un trazo firme, vibrante y dinámico, lleno de fuerza y de personalidad, Ripoll G. era también un maestro en dibujar personajes femeninos. Además, sus viñetas están llenas de cambios de plano y demuestra una singular predisposición a conceder todo el peso de su metal a construcciones, naves espaciales y robots. Ripoll se pule sobre todo en plasmar la escenografía espacial por la que se mueven, como trasuntos de Flash, Dale Arden y el profesor Zarkov, el piloto Ángel Audaz, la bella periodista Selena Curtis (ambos caerán rendidamente enamorados desde las primeras viñetas del número 1) y el profesor Osiki. Una delicia intrascendente, como un atracón de galletitas pretzels, pero delicia al fin y al cabo.

EL GEMIDO DEL "HOMBRE E"

Impresionante foto; más impresionante misterio. Mayor información, vía Arquehistoria.

viernes, noviembre 07, 2008

BALAS DE PLATA: JUAN BENET

La Guerra Civil española es sin duda el acontecimiento más importante de España probablemente desde el Descubrimiento, y no porque éste produjera, como se ha dicho tantas veces, el nacimiento de veintitantas naciones, sino porque el Descubrimiento desvió la historia española de su curso natural y produjo otro país del que debía haber sido de no haber sido sino hubiera sido por el descubrimiento; un país más económico, más europeo, probablemente más civilizado. Pero la conquista de América, no el Descubrimiento, alteró la composición de este pequeño país. Desde ese acontecimiento hasta la Guerra Civil española nada ha marcado tanto la vida como ello, y sin embargo, la Guerra Civil no ha producido un escritor. (p. 60)

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La filosofía es la ciencia que complica las cosas que todo el mundo sabe. (p. 65)

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Citando a Dionisio Ridruejo: En la política hay que meterse en la hora amarga y para perder; para ganar, siempre sobre gente. (p. 65)

Citas tomadas del libro Juan Benet: Rutas. Colegio de Caminos, Canales y Puertos. Madrid, 2008.

martes, noviembre 04, 2008

OBAMAS

Alex Ross

Ralph Barton

Portada de la revista Mad

Autor desconocido

David Chelsea

Autor desconocido

Drew Friedmann

Autor desconocido

Unos cuantos Obamas recopilados durante estos meses de campaña presidencial. Porque dicen que la ocasion la pintan calva.

ELECCIONES IMPERIALES

Vía The Percy Trout Hour.