domingo, mayo 07, 2006

SABRINA (1954)

Se ha dicho hasta la saciedad que hay actores que siempre están bien, y Humphrey Bogart era uno de ellos. No importa que siempre se hallen en el mismo registro con lógicas variantes (dominar el registro y las variantes es condición sine qua non para estar siempre bien), pero nos regalan películas que una tras otra nos deleitan. Nos pasa a los devotos del cine negro con Bogart, como le puede pasar a los entusiastas del musical con Fred Astaire.

Pero no en Sabrina. Pocos patinazos metió Bogart en su carrera profesional, pero hay que reconocer que Sabrina fue uno de ellos. Convertido a sus 55 años en galán romántico que seduce a una jovencísima Audrey Hepburn en este film, ni su presencia ni su personaje resultan creíbles en una película que, a pesar de todo, se sigue viendo con enorme gusto. No es para menos: Billy Wilder en el guión y a la dirección, Audrey Hepburn en estado de gracia, un William Holden en su mejor momento y una música romántica de Frederick Hollander, Sabrina es una película romántica, una chick-flick o comedia romántica para chicas como hay y ha habido tantas. Muchos directores clásicos pasaron por la piedra de rodar una comedia romántica, y hoy día, casi todos los actores tienen al menos una en su haber. Es dinerito asegurado. Lo que salva a Sabrina del desastre es Billy Wilder con sus ideas ingeniosas: las copas de champán en el bolsillo trasero de un pantalón, la endiablada aceituna que no quiere salir del tarro, las réplicas brillantes, a veces afiladas como un cuchillo… Detalles de chispa sin los cuales la película sería demasiado remilgada para nuestro gusto.

La desgracia es que Bogart llegó a ella de rebote. El papel había sido escrito (ahora se entiende todo) para Cary Grant, que sí daba el ancho del galán maduro; pero Grant, al final, no quiso saber nada del film y Bogart llegó como plato de segunda mesa. Esto lo tuvo tan enfurecido durante el rodaje que sólo se dedicó a molestar, y fuera de la filmación, a hablar mal del proyecto, de Audrey Hepburn, y sobre todo, de Billy Wilder. Para colmo, Wilder no le invitaba a los cócteles que organizaba con Holden y Audrey en el camerino de ésta al finalizar cada día de rodaje (en su vejez, Wilder se arrepintió de ello), y al sentirse excluido del club, Wilder azuzó más todavía las brasas del ego de Bogey, quien no se sentía tampoco a gusto en el papel de galán maduro. Para colmo, cuando se enteró de que Holden y Audrey tenían una aventura amorosa, su ego se resintió todavía más, ya que era Bogart, y no Holden, quien de los dos hermanos de ficción se llevaba a la gatita al agua. Bogart actuó todo el tiempo con mala cara y pensando en otras cosas, y esto se nota todavía en una película que, por otra parte, es la enésima versión de Cenicienta, pero con un glamour y un humor que hoy no sólo parece irrecuperable, sino que definitivamente lo es: quien ha visto la reciente Sabrina, donde Harrison Ford imita a un Bogart que estaba en realidad sustituyendo a Cary Grant, dicen que el bodrio es tan notorio que deja a Bogart y a la película de Wilder en un lugar mucho más que honroso.

Sabrina (1954). Dirección: Billy Wilder. Escrita por Billy Wilder, Samuel Taylor y Ernest Lehman. Fotografía de Charles Lang. Música de Frederick Hollander. Montaje de Arthur P. Schmidt. Intérpretes principales: Humphrey Bogart, Audrey Hepburn, William Holden, Walter Hampden. USA. 113 M. B/N. (***, de 4).

4 comentarios:

Urbs dijo...

Cary Grant hubiera sido el actor ideal, sin duda, aunque en 1954 contara ya con 50 años. En 1959, con 55 años, se ligaba a Eva Marie Saint en "Con la muerte en los talones" ¡Y seguía dando el pego como galán maduro!

gerard freixes dijo...

hola,
aunque no tiene mucha relación con el articulo de Sabrina quería mostrarte este video de muestra de una empresa de titulos de credito.

http://www.titleoverpicture.com/pages/embed_modesty_blaise_640.html

que lo disfrutes.

Ruben dijo...

hola ricardo me gustaria hechar una platicada de un libro de poesia que tengo, paseme a que hora esta en la escuela desocupado.
saludos. microman pase por aqui no me tengan miedo.

Apostillas literarias dijo...

Me parece que Bogart es guapísimo de galán maduro. No vi la película, pero haciendo pareja con Hepburn, debe de verse excelente. El tema en sí es un tanto gastado, pero de que él debe de verse muy bien, creo que si.

El cartel es precioso.