sábado, mayo 19, 2007

LAS MUJERES LIBRES NO FUMAN

Me ha gustado la entrevista de hoy a Justo Navarro (novelista, crítico, poeta y traductor) en El País. Uno, que cada vez siente más asco de vivir en estos tiempos de puritanismo neovictoriano, sólo puede pelear a la contra predicando el mal ejemplo, la incorrección política para estos tiempos beatos en que la ciencia y la medicina han acabado por darle la razón a Dios, hecho que me duele enormemente. Debemos practicar la insumisión al orden establecido, aunque estos nos cueste pagar el precio de un pisito en el infierno. Una cita de la entrevista:

Nos estamos habituando a moldes de autoridad que vistos con la distancia de otros tiempos históricos nos espantaban. La vigilancia telefónica da que pensar, recuerda los sistemas de espionaje de Mussolini que permeaban toda la vida italiana a través de los "informadores voluntarios". Ahora tú eres el informador voluntario sin ir a la policía, sólo tienes que hablar por teléfono. Como el eslogan famoso que había en la Alemania del año 1938: "La mujer alemana no fuma". El tiempo que estuve en Roma el eslogan era: "La mujer libre no fuma", sólo cambia la palabra alemana por libre. El que haya cada vez más personas a favor de la censura, o del control de los contenidos de información que circula por los medios, son cosas que nos parecían indeseables, y las personas que defendían ese tipo de controles eran inadmisibles e indignos de confianza. El principio que está recuperando otra vez la censura es muy preocupante.

Para leer la entrevista completa, sobre best-sellers y otras cosas, clicar aquí.

7 comentarios:

Alberto A-P dijo...

A ver, Ricardo, es que el hecho de que uno lea o vea cosas "malas" es problema de esa persona y punto. Sin embargo, el tabaco perjudica al que fuma y al que está al lado que no lo hace.

La ley tiene, entre otros cometidos, el de proteger a los débiles, y eso es precisamente lo que se pretende con las leyes que restringen el consumo de tabaco en espacios públicos, proteger la salud de aquellos que no queremos inhalar humo.

Lo ideal sería que los fumadores tuviesen suficiente educación y sensibilidad como para no fumar allí donde pueden perjudicar la salud del que está en frente, pero eso es algo que desgraciadamente no ocurre.

Ricardo Vigueras dijo...

Bueno, en realidad el tabaco era un tema episódico dentro de la exposición de Justo Navarro acerca de la censura y de la nueva moral puritana. Ya hay leyes sobre el tema del tabaco, y por tanto sólo resta acatarlas como de hecho creo que se hace con ejemplaridad en España. El puritanismo no llega, en concreto, con el hecho de fumar o no fumar, sino que llega con la satanización moral de una costumbre que, nos guste o no, era absolutamente normal hasta hace muy poco. Es la condena moral exagerada y errónea acerca de la "maldad" o "debilidad" o "esclavitud" del fumador lo que incurre en un discurso maniqueo cuyos efectos, como siempre en la historia, serán contrarios a lo que se pretende.

En cuanto al tema de la "educación" y "sensibilidad" de los fumadores, no cabe tal argumento puesto que para eso hay leyes que prohiben al fumador fumar. Creo que no son los que no fuman los más "débiles" hoy día, pues ellos tienen la ley de su lado. Y además, hoy los fumadores somos sólo una minoría que, como otras minorías más o menos grandes a lo largo de la historia, somos los nuevos perseguidos y represaliados, como en el pasado, por razones de otra índole, lo fueron otros colectivos sociales.

Un saludote.

Anónimo dijo...

Una cosa es que sea o no conveniente fumar y otra cosa distinta es que dejar de hacerlo se considere como una obligación feminista (todo lo malo es producto del machismo, fumar es malo, por tanto es fruto de una imposición machista). No creáis que estoy exagerando, una destacada feminista asturiana (que vive de subvenciones oficiales y que va por ahí dando conferencias en los centros de enseñanza) lo expone así en su blog:

http://feminismo2006.blogspot.com/2007/02/fumar-se-escribe-con-f-de-feminista.html

Por cierto, la buena mujer no ha sido capaz de dejar de fumar (está tan ocupada luchando contra la opresión machista dando conferencias y cursillos subvencionados, que no tiene tiempo para recordar sus propios compromisos), y he aquí cómo lanzaba sus iras contra una pobre estanquera (menos mal que era una mujer también, que si llega a ser un hombre...) por no atenderla con la simpatía de la que ella se considera merecedora:

http://feminismo2006.blogspot.com/2007/04/tabaco-y-la-paciencia.html

Recordad, en fin, que quien escribe estas cosas no es una pobre mujer ahogada en su desmesurado egocentrismo: es la encargada oficial de enseñarle al resto del mundo en qué consiste la igualdad entre hombres y mujeres.

Ricardo Vigueras dijo...

Gracias por el enlace, Anónimo (por cierto, me gustó mucho tu novela aquella del Lazarillo de Tormes). En cuanto a Doña Feminazi, pues nada, yo le recomiendo que se pase al Ducados de toda la vida, que es muy bueno para darle a la voz un toque de arenga de sindicato de mineros que no veas. Le será muy útil en sus exposiciones.

Un saludote.

Don Melón De La Huerta dijo...

Me parece interesante la forma en que este escritor asocia la propaganda Fascista con las políticas restrictivas, que coartan las otrora conocidas como "garantías individuales", adoptadas por los gobiernos actuales. Me parece que es más importante proteger el libre tránsito y la expresión que restringir los espacios y estigmatizar a las personas que llevan o no una práctica como la de fumar, que es lo que ultimadamente causan estas iniciativas.

Con esto no justifico a los que fuman o los que no lo hacen, pero esa decisión le corresponde al individuo y no a los gobiernos, así como la de transitar y estar donde uno crea más conveniente.

Gracias, y un abrazo a ti y a todos tus lectores.

jody dito dijo...

Tendría que exponerlo más extensamente, más detalladamente para afirmar todos los puntos en los que me baso, justificarlos y añadir ejemplos.
Pero esto no puede ser aqui, primero por espacio limitado y después por respeto a Ricardo.

Dicho esto, he de decir que la nueva moral puritana, las nuevas prohibiciones, las nuevas consignas sociales...en dos palabras el nuevo fascismo. No es privativo de una sola corriente política, en la actualidad yo no puedo distinguir quien es más fascista, totalitario, sectario, los que se llaman "derechas" o los que se llaman "izquierdas". Y aunque este discurso ha cambiado con el tiempo, veo que ciertas ideas en los gobiernos actuales (de izquierda) se asemejan peligrosamente a las ideas totalitarias y sectarias que ya creíamos superadas. Fin.

Siento no explicarlo más, pero ya he dicho que no es lugar. Yo estoy hecho un lio con lo que estoy viendo y viviendo, por eso digo esto.
Saludotes, Ricardo.

Ricardo Vigueras dijo...
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