miércoles, agosto 15, 2007

MARVEL 1602

Lo que atrapa al principio es la portada de Scott McCowen, el hecho de ver a personajes que conocemos de toda la vida, mutantes o no, vestidos a la usanza de 1602. Que el guión venga firmado por Neil Gaiman, creador del nuevo Sandman, promete un buen entretenimiento. Luego uno empieza a leer y bueno, esta vez Neil Gaiman no nos lleva al huerto, y como no soy fiel seguidor de su trayectoria tras el cierre de Sandman, no sé si este inglés ya no volvió a volar a la altura de su gran obra fantástica, poética y reflexiva. El planteamiento de 1602 es formidable: gracias a un bucle temporal, algunos superhéroes de la factoría Marvel viven en la época isabelina. El personaje central, detonante de la historia, es Virginia Dare, la primera persona nacida en las colonias americanas de Isabel de Inglaterra. La Inquisición española afila sus cuchillos en la sombra de la historia como los malos de la película, unos malos encabezados por un sacerdote que acabará por revelarse como Magneto en su versión 1602. Al final, todos nuestros amiguitos emigrarán a América. Todo el cómic es plano e irrelevante, un entretenimiento trivial sin garra ninguna en el guión ni especial gracia en los dibujos (de Andy Kubert, un dibujante eficaz cuyo trazo es opacado por estos chillones colores digitales que ahora se llevan, a cargo aquí de Richard Isanove). Al final, queda sólo el muy destacable trabajo de McCowan para las portadas, basadas en los grabados de la época. Les adjunto mi favorita, donde pueden ver no sólo a Isabel de Inglaterra y a la señorita Virginia Dare (ésta, en el centro), sino, aunque ustedes no lo crean, al Capitán América, Peter Parker, el Doctor Extraño, Nick Furia y el profesor Xavier. Si la amplían se ve muy bonita.

Neil Gaiman, Andy Kubert, Richard Isanove, Marvel 1602. (**, de 4).