jueves, junio 05, 2008

VIVA FRED DICKENSON

Cosa rica sumergirse de vez en cuando en la lectura de Rip Kirby. Da igual que lo dibuje Alex Raymond o que lo haga John Prentice. No estuve nunca demasiado familiarizado con la estapa de Prentice, nunca fui más allá de la lectura de unos cuantos cuadernillos sueltos de la edición de Dólar, en el año de la cachetada. Ahora que Planeta puso en nuestras manos doce tomos con la obra de ambos dibujantes (y sus negros o fantasmas), compruebo que John Prentice era un ángel que suele batir sus alas con notable fortuna. Alex Raymond era el genio natural, Prentice el artista aventajado. Lo cierto es que, sumergido en la etapa Prentice, uno casi ni echa de menos a Raymond, y esto es decir mucho. Sobre todo por los guiones de Fred Dickenson. Dickenson ha sido para mí el verdadero descubrimiento: un escritor inteligente, capaz de diálogos brillantes como pocas veces se han leído, tan atento al desarrollo inteligente y medido de la trama como al retrato perfecto de personajes con una frase, muchas veces con un silencio elusivo y comprometedor. Un narrador templado, dramático sin excesos y chispeante, en estado de gracia. Para muestra, la tira que adjunto. Ella va disfrazada de Cleopatra, y Rip Kirby de Marco Antonio. Dickenson juega con la ironía y las verdaderas intenciones de los personajes. Pocos escritores son capaces de expresar tanto en tan pocas viñetas, bellamente ilustradas aquí por Prentice. La reciente lectura de los tomos 9 y 10 del Rip Kirby de Planeta me ha dejado envuelto en gloria. Es natural que no concedan premios a las obras del pasado que vuelven a aparecer en el mercado. Ganarían demasiados premios, y el premio del clásico, esto ya lo sabemos, es el de pertencer a la "classis": al conjunto de los elegidos para competir en longevidad con el futuro y en juventud y frescura con los más jóvenes. Viva Fred Dickenson.