miércoles, abril 08, 2009

LA NOVELA PASIONAL: LAS ABERRACIONES DE MARGOT

a Novela Pasional, clásico entre los clásicos del género guarrindongo español, sigue siendo una disfrutable caja de sorpresas entre lecturas más abigarradas, académicas y patatín patatán de todo profesor gafapasta que se precie. En esta ocasión toca comentar "Las aberraciones de Margot", fruto del cacumen del ignoto Alonso de Santillana. Don Alonso nos cuenta la historia de la nínfula Margot, niña catalana de buena familia que un día conoce, bañándose en el río, a la que será amor de su vida: Encarniya la Canajtera, una gitanilla renegrida (tanto por lo moreno de su piel como por cochinilla) a quien convertirá en dama de compañía, confidente del who´s who barcelonés y, mire usted por donde, en sáfica satisfacción de sus alborotos hormonales. Todo irá bien hasta que, por exigencias de la vida de aquel entonces, Margot se vea forzada a elegir novio formal con quien mirar hacia delante en la vida. La historia, contada con gracia por don Alonso, deambula entre la parodia de los tópicos de la poesía y la prosa clásica (que a fuerza de recurrentes han quedado por inservibles) y la intención moralista más indisimulada. Y es que, ay, a pesar de su gracia, La novela pasional era una colección dirigida a un público más bien varón y concupiscente hasta cierto punto de la moral putera y tradicional de la época. Sin embargo, la gracia cañí del estilo tradicional de la serie, y en este caso, el uso de arquetipos raciales del tipo La Familia Churumbel (del genial Manuel Vázquez) dejan al final un buen sabor de boca.