martes, julio 26, 2005

TÉCNICAS DEL GUIÓN XII (DE XIX): PREPARACIÓN Y CONSECUENCIA.

El retrato del venerable Dudley Nichols nos introduce ahora en el siguiente capítulo de este resumen personal de The Tools of Screenwriting, de Howard y Mabley (St. Martins Press, New York, 1995). Nichols fue uno de los grandes escritores del Hollywood clásico y ganó el Oscar al mejor guión por mi querida El delator (The Informer, de John Ford, 1936). El Oscar lo rechazó como protesta por las condiciones perras en que los estudios de la época trataban a los escritores de películas. Tenía sus huevos el señor. Además de El delator, escribió los guiones de películas como La diligencia, de Ford (Stagecoach, 1939), La fiera de mi niña, de Hawks (Bringing Up Baby, 1938), o Scarlett Street, de Fritz Lang (1945). Entre otras muchas maravillas imprescindibles para la salud mental y la cultura general. Sin duda, un gran maestro. Una más y seguimos, ya falta menos para el final.

12. Preparación y Consecuencia (Preparation and Aftermath, p. 70).

Se trata de la gran aportación del teórico Frank Daniel al estudio de la estructura del guión cinematográfico. La escena de Preparación (Preparation) es cuando los espectadores, un personaje o todos los personajes se preparan para una inminente escena dramática. Las películas de guerra o los filmes de deportistas dependen enormemente de esta clase de escena.

La escena de Consecuencia (Aftermath) es aquella en que a la audiencia (o a los personajes) se les permite encajar las consecuencias de una escena dramática que acaba de transcurrir. En ambas escenas (Preparación y Consecuencia) la música y la atmósfera son usadas como poesía visual o musical para influir en las emociones de la audiencia. Muchas películas tienen numerosas secuencias de Preparación y Consecuencia.

Otra clase de Preparación es la Preparación por contraste. En esta ocasión, la audiencia es conducida a un estado emocional que es el contrario del efecto que va a causar en ellos la inminente escena dramática. Justamente antes de recibir malas noticias o de sufrir un imprevisto giro dramático de los acontecimientos, la Preparación por contraste se utiliza para conseguir que el público se sienta contento, esperanzad o positivo. La Preparación por contraste incrementa el impacto de la siguiente escena dramática al hacer más violento el giro emocional de los espectadores. Ej: en Kramer contra Kramer, Ted Kramer regresa muy feliz a casa después de uno de los cinco mejores días de su vida y descubre que su esposa le ha abandonado. Muchas veces los guionistas noveles no tienen en cuenta esta técnica, que sin embargo es muy útil para generar interés y participación emocional en el espectador por el film. Esta clase de escenas no suelen aparecer en el argumento previo a la redacción de un guión, ya que forman parte de cómo se cuenta una historia, no de la historia en sí. En cine, como en literatura, lo importante no es qué se cuenta, sino cómo se cuenta.

2 comentarios:

nacho dijo...

En materia de gustos nadie estará de acuerdo, pero, mis tequilas favoritos: Don Julio reposado (comienzo por el caro) tiene un sabor especial quizá porque es un tequila "de altura", es decir el agave es cultivado en las laderas del camino que sube a los Altos de Jalisco. En segundo término, Conmemorativo, Herradura, Cazadores.
El Cuervo añejo parece un tequila blanco pintado con azafrán. El popular Jimador es una basura perfumada.
De los blancos, pues Don Julio, otra vez.
El tequila es una de mis bebidas favoritas, pero mi úlcera no está muy de acuerdo conmigo.
Saludos.

Ricardo Vigueras dijo...

Completamente de acuerdo en cuanto a las virtudes de estos tequilas que mencionas. No suelo frecuentar los blancos, me quedo siempre con el reposado, aunque reconozco que el blanco tiene su encanto. EL Cuervo añejo no me parece tan malo, y coincido en la fealdad del Jimador. Veré si el fin de semana me compro un don Julio.

Y bueno, ojalá que tu úlcera cambie de opinión, y no te obligue a cambiar tú la tuya.

Un saludote.