lunes, noviembre 28, 2005

800 BALAS (2002)

Como les decía el otro día, nuestro dilecto Don Melón (aunque ya no es mi alumno, sigue llamándome Profe; ya tutéame, Don Melón) me obsequió con dos filmes de Alex de la Iglesia: El día de la bestia y 800 balas. Gracias de nuez, Don Melón.

800 balas es una película muy superior a El día de la bestia (1995). Es superior porque el planteamiento del film es mucho más original, aunque su desarrollo sea fiel al mismo espíritu fallero y estridente de la mencionada película. Si El día de la bestia era una parodia y homenaje al cine de terror de la Hammer, así como sus derivados y subproductos relacionados, 800 balas es una mirada nostálgica el mundo del spaghetti y gazpacho-western, a los dorados tiempos en que en Almería se rodaban películas como El bueno, el feo y el malo e infinidad de otros títulos menos significativos que durante los 70 llenaron las pantallas de los cines de tiroteos y diligencias rodados en los desérticos contornos de Texas Hollywood, el pueblo del Oeste americano real donde, hoy día, se celebran atracciones turísticas relacionadas con la leyenda del viejo Oeste. Los personajes del film son, precisamente por ello, un montón de inadaptados que trabajan como extras en Texas Hollywood y que, a fuerza de nostalgia y desesperación ante el glorioso pasado que ya no volverá, acaban por compenetrarse con los personajes medio circenses que interpretan hasta convertirse en verdaderos personajes de un Oeste de leyenda incrustados en la vida pueblerina de un pueblo de Almería. A este pueblo del desierto de Tabernas llegará Carlos, un niño que se escapa de casa para conocer a su abuelo Julián (formidable Sancho Gracia), un antiguo extra que dobló a Clint Eastwood y a George C. Scott en Patton y que malvive de recuerdos con su trabajo en el Texas Hollywood. El gran encanto de la película está precisamente en cómo de la Iglesia, queriendo rendir un sentido homenaje el gazpacho-western (marmitako-western, he leído también por ahí) filtra a sus harapientos personajes montados a veces a caballo en el contexto de un pueblo almeriense real, logrando una simbiosis absolutamente genial entre pasado y presente, fantasía y realidad. Lo llamativo es que la habilidad para incrustar a estos infelices vestidos de vaqueros en la moderna Almería es tan grande que nos obliga a reflexionar si no será que, a veces, es todavía posible vivir en una vida inmersa a su manera en la filosofía, rudimentaria pero agreste y poética, del western circense que cultivó Leone, o incluso del sistema de valores del western clásico que encarnaron Ford, Walsh o Hawks. O sea, como Ciudad Juárez, pero en Almería, que es más cantoso.

Verbenera y delirante, atiborrada de personajes secundarios que ejercen magníficamente su papel y donde destaca un Sancho Gracia que, en virtud a su propia leyenda de Curro Jiménez, adquiere ante nuestros ojos en la pantalla una estatura de actor verdaderamente mítico, 800 balas es una película gozosa y fascinante, una vuelta de tuerca a nuestro sentido de la realidad y de la vida, a la que sólo se le puede reprochar que, a veces, de la Iglesia se deleite demasiado con los efectos pirotécnicos y deje escurrirse una historia mucho más humana cuya moraleja final hubiera debido de ser más grande.

800 balas (2002). Dirección: Álex de la Iglesia. Guión de Jorge Guerricaechevarría y Álex de la Iglesia. Producción: Álex de la Iglesia. Fotografía: Flavio Martínez Labiano. Música: Roque Baños. Montaje: Alejandro Lázaro. Dirección artística: Arri y Biaffra. Vestuario: Paco Delgado.
Interpretación: Sancho Gracia (Julián), Carmen Maura (Laura), Ángel de Andrés López (Cheyene), Eusebio Poncela (Scott), Luis Castro (Carlos), Enrique Martínez (Arrastrado), Luciano Federico (Enterrador), Ramón Barea (Don Mariano), Manuel Tafallé (Manuel), Terele Pávez (Rocío), Gracia Olayo (Juli), Cesareo Estánez (Andrés), Eduardo Gómez (Ahorcado), Eduardo Antuña (Taxista), Berta Ojea (Ángeles), Ane Gabaráin (Jacinta), Yoima Valdés (Sonia), Alfonso Torregrosa (Jefe policía), Juan Viadas (Monitor), Juanjo Legamiz (Camarero).
España. Color. (***, de 4).

3 comentarios:

nmmnnkkoojojokpjouigi dijo...

Gracias por las atenciones, profe. No se si llegue el dia en que pueda tutearlo y olvidarme del titulo con el que lo conoci, por que, en medio de la indisciplina y el caos personal e inherente al contexto en que nos conocimos, usted me ensenio que lo que se aprende se aplica no solo en el submundo marginado que propios y ajenos hacen a veces de las cosas de la cultura, que de por si la tecnocracia local desprecia tanto. Aprendi de usted que para eso, se debe guardar respeto, dejar la arrogancia presupuesta y el afan de lucir un vocabulario grandilocuente y vacio, que suele suceder con muchos de nosotros que estudiamos literatura ( a la que a veces nos metemos por miedo a las asignaturas exactas que requieren el razonamiento logico y el trabajo en equipo como las matematicas, encontrandonos sorprendidos con EL LATIN), poner los "codos a la mesa" y aprender a escuchar, a ganarse el conocimiento a pulso: En otras palabras, " a obedecer para poder mandar" como se debe y a ser humilde. Si aun no se da cuenta de lo que le digo, pues ya creo haberle dicho que a pesar de que usted insiste en que no es su fuerte, es usted muchas veces la unica referencia mas o menos cercana que tengo cuando se trata de ver cine de una forma seria y objetiva, de analizarlo tomando en cuenta como se hace y como influye en la conciencia de la gente, por que yo quiero llegar a hacer cine algun dia y aqui no hay mucha gente que comparta mis intereses, y las opiniones personales y el poco horizonte con el que se ven por aqui estas cosas es muy poco nutritivo para mi comparado a lo que puedo sustraer de usted.

Ademas, aun tengo pendiente alguna asignatura de Latin y de otras materias por terminar donde estoy constantemente aplicando el metodo que usted, y nadie mas que usted, me ensenio, y que incluso ahora que estoy en otro pais estudiando, donde las cosas son diferentes y nadie se toca el corazon conmigo por "hablar bonito" o por que "le caigo bien", es lo unico que parece funcionar de todo lo que aprendi en la mayoria de mi larga vida academica alla en mi pais. Tal vez estoy siendo demasiado injusto con los otros maestros que he tenido y con mi lugar de origen, que recuerdo entraniablemente, pero sirva decir que no estoy hablando mas que por mi mismo...Sigo aprendiendo de usted, la unica diferencia es que ya no contribuyo a su nomina cual deberia ser, y que no le distraigo a los demas alumnos en clase con mis desplantes y payasadas de genio incomprendido.

Pues me extrania un poco que le haya gustado mas "800 Balas" que " El dia de la Bestia". Alla en Espania senialan " ...Balas" como la peli mas floja de De La Iglesia por lo que usted puntualiza del enfasis en el espectaculo y en la acrobacia, sin alcanzar a explotar los potenciales matices ni la profundidad humana que tienen los personajes. Esto, agregando que algunas de las situaciones iniciales se resuelven de forma melodramatica y predecible comparando sus trabajos anteriores, puede malinterpretarse como falta de compromiso artistico por parte del director, sacrificando en pos de un inusitado sentimentalismo el cinismo, la sorna y negro pesimismo caracteristico de su obra (y decia Juan Gabriel que la costumbre es mas fuerte que el amor, y de ese modo, en opinion de los acostumbrados, esto le resto mas que sumarle en esta ocasion). No recuerdo en su obra anterior otro personaje que se redima de la forma que el de Sancho Gracia aqui lo hace, lo cual le da un toque moral inesperado, pero redondea mas al personaje.

Quiero pensar que tal vez le gusto mas por que conoce de primera mano las tierras que sirvieron de inspiracion al Spaghetti Western europeo (y que resulta que se rodaban ahi en su rancho, o al menos muy cerca), y que comprende por que fascinaban tanto a la gente de tan lejos, a pesar de que por aqui la civilizacion es mas caprichosa y "primitiva" para algunos, y de que ultimadamente no hay otra cosa que ver mas que tierra suelta y espinos rodando, pero que a la vez representa el ultimo rincon inexplorado en el mundo. Quiero pensar que tambien le gusto mas por la forma en que el cine, en su cualidad de mundo ficticio e idealizado, en su proposito de entretener simplemente, realmente moldea el modo de concebir la vida y los ideales de algunos cuantos, que literalmente son absorbidos hacia el interior de la pantalla, lo cual sabemos lo factible que es, por mucho que pensemos que es mas bien a la inversa y que el cine refleja la vida de una manera muy parcial. Ademas, es bueno rescatar al personaje del idealista de vez en cuando; el que saca fuerzas de la flaqueza y se muere en la raya por lo que la mayoria aplastante, sus enemigos, consideran una causa vencida, y hacerlo vencer por muy pocas probabilidades logicas que tenga (aunque a muchos les parezca muy sentimental y muy fofo). Pocos hay que se vean reflejados ahi, pero le digo yo que aun los hay, y que el reino de "los buenos" no es de este mundo. Ya sabemos por que le digo....

Por ultimo, otra recomendacion: Hay una pelicula de George A. Romero con Ed Harris llamada "Knight Riders" que si le gusto esta, tal vez le gustaria. El slogan versa: " Camelot is a state of mind..."

Gracias de nuevo, profe.

Alberto Alvarez-Perea dijo...

Puestos a elegir, me quedo con El Día de La Bestia. Álex de la Iglesia es un tío único. Es una de las mentes más imaginativas del cine español.

andres dijo...

800 balas me parece una excelente película Y la interpretación de Sancho Gracia, maravillosa, plena de sentimiento y humanidad