miércoles, marzo 28, 2007

JIM THOMPSON: EL EMBROLLO

Dicen que con los años nos relajamos. Dicen que los grandes maestros también se reblandecen o dulcifican, que lo saben todo sobre la técnica y que ya no les importa tanto deslumbrar, alardear con las palabras (si son escritores) o deslumbrar con movimientos de cámara (si dirigen cine). Existe en ellos una sabiduría tranquila, un saber hacer como sólo saben hacer quienes cuentan con una obra prolija y llena de logros artísticos. Tal me ha parecido la lectura de El embrollo (The Rip-Off, 1987), novela póstuma de uno de los más grandes autores de novela negra de todos los tiempos, Jim Thompson, un autor fundamental para quien desee aproximarse a lo mejor de las letras norteamericanas del siglo XX. Esta novela fue hallada entre sus papeles en el momento de su muerte y se publicó tiempo después, cuando se produjo a nivel mundial el descubrimiento de Thompson como autor de literatura de primera categoría: duro, incisivo, desengañado, cínico, lírico, erótico, tétrico y tanático.

Hay algo en El embrollo de relajamiento sabio. La trama, por supuesto, está llena de peripecia euripidea en el mejor sentido de la novela negra donde nadie es lo que parece, lo cual inhala diversión continua a toda la lectura. Pero hay mucho de broma en toda una novela que se cuadra del lado de las parodias que el mismo Thompson hacía de un género en el que fue maestro del escalofrío. El embrollo está más cerca de esa pesadilla recurrente y tragicómica que es The Golden Gizmo (1954) que, por poner otro ejemplo de novela de Thompson, de El asesino dentro de mí (1952). Thompson, en esta novela crepuscular, bromea un poco consigo mismo y se muere cantando y riendo. La última página de la novela nunca la hubiera rodado el Sam Peckinpah de La Huída (otra novela de Thompson, y famosa película), sino más bien el Stanley Donen de Charada o el Hitchcock más fálico del final humorístico de Con la muerte en los talones. El embrollo es la historia de Brittman Rainstar, un individuo a quien cuatro mujeres (su ex esposa, su amante, su ama de llaves y una enfermera que no es lo que parece) van a volver loco hasta convertir su vida en una suerte de tren de la bruja que casi acaba con sus nervios, con su salud y con su vida. Novela negra con gotas de comedia en la que Jim Thompson se despidió de todos nosotros y de la vida con una inmensa sonrisa en los labios. ¡Salud, maestro, allá donde estés!

2 comentarios:

José Andrés dijo...

Jim Thompson, un genio. Como miembro de LA GANGSTERERA hemos dedicado el último número de nuestra revista precisamente a JIM THOMPSON.
Mediante, mi blog si te interesa podrás encontrar todos los enlaces relacionados, por si quieres averiguar mas cosas del genial escritor.
Un saludo,
José Andrés

http://crucedecables.blogspot.com

Lord Wilmore dijo...

Me da gusto leer otra vez tu blog mi estimado Ricardo, la verdad no se nada de novela negra, pero me gusta en general toda y no se diga Paco Ignacio Taibo II y sus novelitas negras tienen muy buen sazon. Saludos y espero estes bien la intertextualidad me ha ejecutado, ya que con el pasar del tiempo... tus buenos gustos, al igual que los de otros se han incorporado muchas veces a mi salon de la fama. saludos!