domingo, febrero 12, 2006

EL ORO DE MACKENNA(1969).

Esta debió de ser la última película buena de J. Lee Thompson, artesano eficiente que brilló con cierta luz en Cape Fear (primera versión) y Los cañones de Navarone. El oro de MacKenna hubiera sido un western formidable si hubiera contado con un guión que no dejase tantos flecos en la narración y que hubiera sacado mayor partido de la acumulación de grandes estrellas en una aparición episódica (Edward G. Robinson, Raymond Massey, etc.).

Y a pesar de estos dos peros, se trata de un western mucho más que estimable donde un maduro Gregory Peck (el marshall MacKenna) es reclutado a la fuerza por un artero bandido mexicano (Omar Shariff) para encontrar un legendario cañón forrado de oro que a éste le permita retirarse rico en París para disfrutar de la vida y del can-can. Esta humanidad hace grande al personaje. Uno hubiera deseado ver en este papel al Indio Fernández, antes que al modosito y poco convincente Shariff, pero claro, entre el Indio y el Peck se hubiera vuelto una película de andropáusicos, y en 1969 Omar Shariff tiraba millas en el butaquerío femenil. Cosas del negocio.

Cine de fin de los años 60, es un pop-western con tema principal interpretado por José Feliciano y banda sonora compuesta por Quincy Jones. A este respecto, sorprende descubrir al compositor épico Dimitri Tiomkin como coproductor de la película sin decir esta batuta es mía. Es una película de aventuras forrada de western que tiene de todo y mucho más. Con un guión de Carl Foreman muy superior a la rutinaria dirección de J. Lee Thompson, es una joya a descubrir llena de elementos visuales impresionantes donde los paisajes de Arizona competían en aquel entonces con los escenarios almerienses del spaghetti western y los establitos de los estudios donde se rodaban los seriales descafeinados de la época que acabaron por cargarse el género (Bonanza, La ley del revólver, etc.). Incluso tiene erotismo, un ingrediente extraño en este mundo de machos que era el western y que despareció del imaginario popular con la extinción de los últimos machos. En este caso el erotismo lo añade la despampanante Julie Newmar, quien interpreta a la india Hesh-Ke. Con su presencia (absolutamente inútil para el desarrollo dramático del film, todo hay que decirlo) y un desnudo submarino a lo india-del-paraíso contribuyó a elevar la temperatura de una película ya de por sí tórrida y donde el sol se convierte en metáfora de la obsesión enfebrecida de los personajes.

El oro de MacKenna (MacKenna´s Gold, 1969). Dirección de J. Lee Thompson. Guión de Carl Foreman. Fotografía de Joseph MacDonald. Música de Quincy Jones. Montaje de Bill Leny. Con Gregory Peck, Omar Shariff, Telly Savallas, Camilla Sparv, Julie Newmarr, Lee J. Cobb, Burgess Meredith, Eli Wallach, Edward G. Robinson, Raymond Massey, et al. USA. Color. (***, de 4). Más información, aquí.

2 comentarios:

Jody Dito dijo...

joder!!Ricardo haces unas críticas totalmente profesionales, parece que estoy leyendo a uno de esos críticos de cine sesudos y transcendentes del “abc” o del “mundo”. (que no es para desmerecer, como bien supones)

nmmnnkkoojojokpjouigi dijo...

Ricardo:

Pues respecto de las locaciones, tienes toda la razon del mundo. Nada como el viejo Oeste genuino para algo de esa naturaleza. Sin embargo, no estoy seguro de que tan entraniables le resulten al publico las producciones americanas en comparacion con lo que se dio en llamar el " Spaghetti Western", que hablando de personajes, a mi en lo muy personal me llama la atencion la gama un poco mas variada de caracteres psicologicos y tipos fisicos que ostentaban ( no hay que olvidar que de ahi salio Clint Eastwood, con esa mirada de que el sol le calaba tanto tal vez por la cruda, el polvo o el sol, que no ha perdido en estos dias en que es tan reivindicado, pasando por el increiblemente feo Charles Bronson, Lee Van Cleef, un uruguayo llamado George Hilton, y sin contar a unos Fabio Testi y Franco Nero que los ultimos estertores del genero nos dieron en epocas tan tardias, pero aun productivas. El mas tardio que vi, y ya cuando me parece que se pierde un poco la continuidad, es de 1978, y " Keoma" y " Los 4 del Apocalipsis", que corresponden a esas fechas, aun hay gente que las incluye entre los clasicos del subgenero - categorizado como tal por cuestiones geograficas, tonterias, ya lo ves-). En cuanto al Indio Fernandez, pues no hubo ningun problema cuando junto a una otra bola de andropausicos, el mismo anio que se produjo la peli que hoy resenias, puso su granito de arena en " The Wild Bunch", con tematica andropausica muy " a doc" respecto a la produccion americana de Westerns, y con un manejo de la violencia mas crudo que las demas ( al estilo de Sam Peckinpah, orquestador de mis Perritos de Paja, ya lo ves yo con los perros). Tal vez nuestro Indito anduviera ocupado haciendo sus propias pelis por aca, o declinara la oferta por estar trabajando en la obra que te digo, que debe haberle parecido mas apropiada para su percha.

Bueno, Ricardo, un abrazo. De todos modos le damos un vistazo, aunque sea para ver a las nenitas buenas que dices que salen. De hecho, no recuerdo ahora ningun western que destaque demasiado por su carga erotica ( salvo, tal vez, " Lo Blanco, lo Rojo y lo Negro" donde salia una negrita de buenisimas proporciones, y " El Tres de Copas" - y no, nada que ver con el trio de onda semitrovadoresca y de artificial bohemia que anda por ahi-, ambas curiosamente mejicanas).

Echale ganas!