jueves, septiembre 30, 2004

UNA BITÁCORA ES UNA MUJER COMO UN ARMARIO

Hablando de todo un poco, comentaba Álvaro Pons en La Cárcel de Papel el 23 de septiembre que no le agradaba un pelín de rana la palabra bitácora para referirse a un blog. Nos recordaba de manera enfática: ¡Que una bitácora es un armario, señores! Doña María Moliner asegura en su Diccionario que bitácora es palabra femenina del lenguaje marítimo: “Armario próximo al timón del barco, donde se pone la brújula. V. CUADERNO de bitácora”. En esta acepción de cuaderno de bitácora, doña María añade: “Libro en que se apuntan las incidencias de la navegación”. Yo creo que la palabra bitácora, como abreviación de cuaderno de bitácora, es más que afortunada en castellano. Puesto que por internet navegamos, quienes tenemos bitácora, anotamos en ella los avatares de la navegación internetera, pero también de la vida, puesto que toda vida es una navegación que concluye en naufragio. Creo que, como bitácora es una palabra que sólo se usa para designar este diario de navegantes, y los navegantes marítimos son menos cada vez, es de justicia poética que la palabra designe de manera mayoritaria y popular este diario personal en el ciberespacio junto con la inglesa blog. Blog es una palabra que, desgraciadamente, en castellano suena a navegante fracasado. Y si no, lean todo seguido y en voz alta: “Blog, blog, blog, blog, blog”. ¿No se asemeja a los ruiditos que emite el capitán que se ahoga dentro de un barco que se hunde? Probemos de nuevo y reparen en ello, por favor: “Blog, blog, blog, blog, blog”. Espantoso y hasta macabro, ¿no creen? En cambio, qué poético concepto de navegante entraña la palabra bitácora. ¿Quién no se siente un Corto Maltés o un Maqroll el gaviero cuando la escucha?

Sin meternos en purismos castellanizantes, el vocablo blog también es defendible. La palabra blog tiene ese desgarbado encanto de una juventud de la que carece bitácora, que es palabra que resuena a ballena blanca y borbotea en el oído con un rumor de abismos marinos. De bitácora no puede extraerse un verbo decente, ya que bitacorear suena a vitorear toreros y a taconear en tablaos. En cambio, qué bonitas palabras pueden derivarse de esta honrada y productiva hormiguita que es la palabra blog: bloguear, bloguito, bloguero, bloguerito, blogazo, blogote, blogastro, blogucho, blogal... Incluso el redondo sustantivo blogo, que recuerda tanto a Un globo, dos globos, tres globos... Aquel programa que nos recordaba que la tierra es el globo donde vivo yo.

Incluso asumida la palabra bitácora por alusión al armario, y no al cuaderno, ¿acaso no guardan cierto parecido? Una bitácora (o blog) es como un armario íntimo, lleno de cajoncitos llenos de fotos y de palabras. Y así como los armarios están llenos de aromas, también las bitácoras de internet son armarios olorosos que todo lo dicen de su dueño: ¿quién no ha leído un blog tan mal escrito que huele a pies? ¿Quién no ha entrado en un blog que pica en la nariz y produce el estornudo reconfortante? ¿Y qué me dicen de esos blogs que huelen a pétalos de rosas secas, a tabaco de pipa y a mercado árabe?

Una bitácora es un armario, de acuerdo, y ese armario puede ser muy grande. Bitácora es palabra femenina, ancha y resonante. Una bitácora es como una señora impresionante y grande. Una bitácora es una mujer como un armario.

7 comentarios:

Alvaro dijo...

Buena argumentación, pardiez!!!
Casi me convences...pero me sigue gustando más lo de "diario". Reconozco el aspecto poético de "bitácora" (más teniendo antecedentes marineros en mi familia), pero creo que estos blogs/diarios/bitácoras no marcan el camino de nuestra navegación por la red, sino por la vida, por nuestras costumbres o vicios. Y eso siempre se ha apuntado en un diario, ya sea pequeño librito o cuadernillo, pero siempre oculto en algún cajón (o armario) donde esconderlo.
Y ahí, quizás, me has tocado. Esa visión del blog como armario que guarda nuestros recuerdos es de lo más sugerente...
Pero me gusta "diario".... ;)

Ártabro dijo...

Permiteme querido Ricardo, una que merece ser anotada en el "cuaderno de bitácora":

Le dice un artillero a un marino de guerra: "Los marinos no teneis espíritu militar", a lo que el marino muy enojado contesta: "¿Por qué?", "Porque en cada barco teneis un oficial de derrota", contesta el otro.

Ártabro dijo...

Me permito terciar:

"Cuaderno de bitácora", diario de navegación en él que se anotan las incidencias de la misma, cambios de rumbo, novedades a bordo, roles del viento, cambios en la guardia, premios y castigos a la tripulación y demás zarandajas propias de una travesia.

¡Hay mejor travesía que la vida!.

el brujo don carlos dijo...

Te ha quedado un post redondo como un blogo ¿He dicho post? Creo que tus argumentos sobre el blog son aplicables también al post (¿alguna palabra en castellano para designar los textos o imágenes que se incluyen en los blogos o bitácoras?). Castellanizarlo como poste no me gusta nada. Sí quedan bonitos algunos de sus derivados: postear, postito (pero no Bledine), incluso postazo, cuando el contenido del mismo sea fuerte y sonoro. Postillo estaría bien, como masculino de postilla o apostilla, ya que a veces tienen ese carácter.

Romano Costera dijo...

Coincido con el apunte en donde expones tu idea sobre la definición del término blog, y el uso de lo que algunas personas llamamos bitácora. Disfruto venir aquí ocasionalmente y leer algunos apuntes que haces sobre cine, quizás en otra ocasión comparta por este medio impresiones que tengo sobre películas que has comentado.
En relación al “posteo” creo que el uso de la palabra “apunte” en sustitución de un “post” podría ser de buen uso. Saludos.

Alberto Alvarez-Perea dijo...

Para post se puede usar "entrada", aunque eso en realidad es un calco del inglés "entry".

Ricardo Vigueras dijo...

Pues creo que la alternativa para "post" depende de la naturaleza y extensión del texto. Apunte, artículo, crónica, mensaje, entrada, comentario... La verdad es que merece la pena pensarlo, pero creo que en inglés "post" alude más bien al envío de un texto, cualquiera que éste sea.

Y sí, Álvaro (un gusto verte pasear por aquí), diario es tan válido como blog y bitácora, incluso mucho mejor: menos complicada palabra y más clásica, sin necesidad de explicaciones adicionales. Son variantes de una misma realidad, y todas son válidas para evitar la repetición de una misma palabra, y ganan valor según gustos personales.

Alberto, Artabro, Carlos y Romano (bienvenido, espero tus comentarios sobre películas con ganas): Nos seguimos leyendo. Sigamos pensando en la lingüística de las bitácoras. Un abrazo a todos.